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Expreso-La Razón
El orgullo nacional de los mexicanos se ubica en uno de sus niveles más altos de las últimas cuatro décadas, un fenómeno que el encuestador Alejandro Moreno atribuyó, en entrevista, al mismo mecanismo de “cierre de filas” que ha impulsado la relación bilateral con Estados Unidos bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y la incertidumbre en torno al futuro del tratado comercial entre ambos países.
De acuerdo con el más reciente levantamiento de la Encuesta Mundial de Valores —estudio internacional en el que México ha participado durante prácticamente cuatro décadas—, el orgullo nacional en el país se ubica cerca del 90% en 2026, frente al 56% registrado en 1990, y muestra una recuperación importante respecto a los estudios de 2018 y 2023.
“Llegamos a este septiembre en uno de los mejores momentos de orgullo nacional en cuatro décadas”, afirmó Moreno.
El encuestador detalló que el sentimiento de orgullo nacional varía según el grupo generacional: los baby boomers, nacidos entre 1946 y 1964, y la generación X, entre 1965 y 1980, registran los niveles más altos, con 93% y 92%, respectivamente, seguidos por los millennials, con 87%.
La generación Z presenta el nivel más bajo, con 80%, una brecha de 13 puntos frente a las generaciones de mayor edad que, dijo, se ha mantenido de manera consistente desde 1990.
Moreno explicó que el crecimiento sostenido del orgullo nacional a partir de los años noventa coincide con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, en un patrón que atribuyó a un fenómeno similar al observado en Canadá cuando ese país firmó su propio acuerdo comercial con Washington.
Según su explicación, el tratado generó, al mismo tiempo, expectativas de inversión, empleo y desarrollo económico, y percepciones de amenaza cultural ante la posibilidad de una relación tan estrecha con Estados Unidos, lo que —dijo— derivó en un mecanismo de defensa colectivo que llevó a la población a “cerrar filas” en torno a su identidad nacional.
El especialista ubicó una caída importante del orgullo nacional entre 2012 y 2018 y señaló que el indicador volvió a repuntar durante el liderazgo de Trump en Estados Unidos. Sostuvo que la actual coyuntura, marcada por la incertidumbre sobre la continuidad del tratado comercial trilateral y por percepciones de amenaza en la relación bilateral, reproduce el mismo mecanismo de cohesión social en torno a la comunidad nacional.
Al ser cuestionado sobre una posible conexión entre el orgullo nacional y la aprobación presidencial, Moreno consideró que sí existe una relación plausible, en la medida en que buena parte de la evaluación del desempeño del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum se vincula con el manejo de la relación bilateral y el trato con el liderazgo de Trump.
Explicó que, en lo que va de la actual administración federal, se ha observado un cierre de filas en torno a la mandataria, de un modo similar al registrado en el indicador de orgullo nacional, aunque aclaró que esa relación no es automática: entre 2012 y 2018, cuando cayó de forma sustancial la aprobación presidencial, el orgullo nacional también descendió, aunque no en la misma magnitud.
Moreno planteó que, más que una relación directa entre ambos indicadores, lo que reflejan son estados de ánimo generales de la sociedad mexicana que tienden a moverse en la misma dirección, tanto en el respaldo al liderazgo presidencial como en el sentido de identidad nacional.
En el plano comparativo internacional, Moreno señaló que el nivel de orgullo nacional en México resulta excepcional frente a otros países medidos por la misma encuesta. De acuerdo con el estudio de 2018, citado por el encuestador, Estados Unidos registró 47% de población que dijo sentirse muy orgullosa de su nacionalidad, mientras que México se ubicó en 72% en ese mismo levantamiento, 25 puntos por encima.
Otros países medidos en ese periodo fueron Canadá, con 52%; Argentina, con 60%; Francia, con 51%; Alemania, con 32%, y Brasil, con 25%.
“El casi 90% de orgullo nacional en México es altísimo, casi una rareza a nivel mundial”, dijo Moreno, y precisó que solo un número reducido de países alcanza niveles similares, mientras que la mayoría de las naciones incluidas en el estudio se ubican por debajo de lo registrado en México.





