Benigno Solís/La Razón
La noche del jueves, comerciantes retuvieron a una presunta fardera que trató de llevarse mercancía de un establecimiento, en el centro de Altamira.
Al sitio acudieron elementos de la Guardia Estatal para intervenir y mediar entre ambas partes.
La joven de 21 años sustrajo tres pares de aretes del local, pensando que no sería detectada su acción.
Sin embargo, de lo anterior se percataron los comerciantes que de inmediato la interceptaron para evitar que huyera del lugar.
El costo total de los aretes sustraídos era de 190 pesos.
Los comerciantes decidieron marcar al 911 para que enviaran a elementos de la Guardia Estatal al sitio.
Una vez en el lugar, iniciaron una labor de mediación para que las partes llegaran a un acuerdo.
Tras un prolongado diálogo, la mujer decidió pagar el doble del costo de la mercancía sustraída, lo cual fue aceptado por los comerciantes.





