Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZON
El celular se queda en la mochila, no en el salón de clases. Esa es la postura de la diputada
local Yuriria Iturbe Vázquez, quien planteó que los estudiantes puedan llevar sus teléfonos a la
escuela por razones de seguridad, pero que su uso sea restringido durante las clases para
evitar distracciones, bullying y el acceso excesivo a redes sociales.
La legisladora sostuvo que no se trata de satanizar la tecnología ni de arrancarla de las manos
de los estudiantes, sino de establecer límites. “Yo creo que se puede limitar a la hora de la
clase, limitar en el aula”, señaló al referirse al debate que existe sobre la regulación de los
celulares en las escuelas de Tamaulipas.
Iturbe Vázquez consideró que una prohibición total también podría generar problemas para las
familias, particularmente cuando los estudiantes deben trasladarse solos a sus hogares. “Es
una manera de saber que algunos que son del turno vespertino, que se regresan a pie a sus
casas, que se regresan y a lo mejor ya no hay luz del sol”, explicó.
Por ello, propuso un esquema en el que los alumnos lleven el aparato consigo, pero éste sea
recogido durante las clases y entregado nuevamente a la hora de salida. La diputada advirtió,
además, que las familias deben valorar qué tipo de teléfono entregan a sus hijos, pues las
escuelas no tendrían por qué asumir responsabilidad por daños o extravíos de aparatos
costosos.
El problema, dijo, va más allá del rendimiento escolar. Las redes sociales y algunas
aplicaciones pueden convertirse en herramientas para ejercer violencia entre estudiantes. “A
veces que el aparato sirve para estar haciendo mal uso de ellos y estar haciendo bullying”,
advirtió.
La diputada llamó también a que padres y madres de familia asuman su parte de
responsabilidad, pues limitar el teléfono dentro de la escuela no resuelve lo que ocurre durante
las horas que los menores permanecen fuera de ella. “Nos toca estar muy vigilantes de qué
hacen nuestros hijos o hijas en el tiempo que no van a la escuela”, sostuvo.
Ante el debate sobre si los celulares deben prohibirse o regularse, Iturbe Vázquez se pronunció
por encontrar un punto medio: tecnología sí, pero con reglas. “Si somos amigos de la
tecnología la usamos a favor”, afirmó, al considerar que el reto no es mantener a niñas, niños y
adolescentes alejados de los dispositivos, sino enseñarles a utilizarlos sin que terminen
convirtiéndose en una puerta para la distracción, el acoso o contenidos perjudiciales.





