En visto| Dora de la Cruz
“Solo necesito una amiga para armar una revolución”, es una frase feministas que
tiene que ver con la fuerza de las luchas colectivas de las mujeres; a movimientos
que abrieron camino a defender el derecho al voto, a la educación, a la decisión a la
maternidad, hasta la paridad en en todos los espacios públicos y privados; es decir,
en la dirección de instituciones gubernamentales, cargos de elección popular y hasta
en la iniciativa privada.
Hoy las mujeres levantan la mano, para participar en las dirigencias de los partidos
políticos, en cargos de elección popular, gerencias de empresas, en liderazgos de
sindicatos, lo que antes era impensable, porque las que se atrevían, enfrentaban
descalificaciones, pero hoy las mujeres se proponen y buscan dirigir con los logros
de las luchas feministas, aunque todavía hay barreras; sí hay avances, no lo
podemos negar y las mujeres ya no esperan que las propongan, se están abriendo
camino para alcanzar la paridad.
En la universidad Autónoma de Tamaulipas, con la renovación de la Dirección de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, campus Victoria, tres mujeres levantaron
la mano para contender por este cargo, que históricamente ha sido ocupado por
hombres; para ser exacta, 12 hombres han estado en este cargo, sin embargo, con
esta participación de tres mujeres, se abre la posibilidad de la llegada de una mujer a
esta importante dirección académica de la abogacía.
Después de seis décadas, las doctoras Cecilia Manzano, Kenia Garza y Lidda
Delgado, que aspiran a este cargo, coincidieron en la lucha para impulsar la
elección, por primera vez, de una mujer que llegue a la dirección de la facultad,
mediante el cumplimiento de requisitos legales para competir.
En la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales el 61.8% de la matrícula son mujeres,
más de la mitad de los estudiantes; decir son
3 mil 27 hombres y 4 mil 907 mujeres; sin embargo, después de seis décadas, no ha
tenido una mujer en la Dirección.
El Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Dámaso Anaya Alvarado, ha
impulsado desde su llegada a esta institución, la paridad; tiene a una mujer como
Secretaria General (la Dra. María Concepción Placencia Valadez); en facultades
también han llegado mujeres a estos cargos: en la Facultad de Comercio y
Administración, la, Dra Mónica Lorena Sánchez Limón, se convirtió en la primera
mujer en encabezar esta institución, en el proceso celebrado este año.
Después de seis décadas, esta facultad puede hacer historia, en aplicar la regla de
la paridad; su presencia en estos cargos de la academia son importantes, porque
transforman la desigualdad, pero además, el discurso de la paridad se transforma en
realidad y cuando esto sucede, se hace un cambio cultural en la comunidad
universitaria.
Precisamente de este tema habló la consejera del Instituto Nacional Electoral, la
tamaulipeca Frida Denisse Puga, en su Conferencia Magistral, “panorama general
del proceso electoral 2026- 2027”, organizada por el IETAM, quien dijo, que sin las
mujeres no hay democracia, pero además que deben estar participando en espacios
competitivos; es decir, en cargos donde se toman decisiones políticas, su voz tiene
que ser incluida y escuchada.
Hoy las mujeres construyen colectivos, alianzas para defender sus derechos, no
buscan privilegios, sino los mismos derechos y oportunidades que los hombres y que
el hecho de ser mujer no sea pretexto para negarles acceso a cargos de decisión.





