Óscar Figueroa
Expreso La Razón
Presuntos malos tratos y restricciones excesivas en el área de
urgencias del nuevo Hospital General de Madero han generado
quejas por parte de familiares de pacientes, quienes comparan el
trato del personal con el de una cárcel.
Un caso se registró la tarde del domingo 6 de septiembre, cuando
una adulta mayor de 70 años ingresó con dolor abdominal agudo y
signos de deshidratación.
Tras la valoración médica, la doctora en turno determinó su
permanencia en el área de urgencias; sin embargo, la mujer
permaneció en una silla mientras recibía suero y medicamentos vía
intravenosa, a pesar de la disponibilidad visible de camillas.
Los familiares criticaron el actuar del personal de seguridad,
señalado por bloquear el paso a los familiares e impedir incluso la
entrega de medicamentos.
“Los vigilantes te tratan como si fueras a ver a un reo”, expresó
Berenice García Rodríguez, familiar de la paciente.
Durante la estancia surgió otra anomalía cuando una trabajadora
social intentó retirar a la paciente del área de urgencias.
El argumento fue que la condición de la paciente, al ser esposa de
un trabajador del Ayuntamiento de Madero, exigía su traslado a
otra institución de salud.
La familia interpuso una denuncia ante la Contraloría
Gubernamental en Ciudad Victoria, exigieron a las autoridades
estatales una revisión profunda a los protocolos de atención, así
como al desempeño de los vigilantes y del personal administrativo
para garantizar un trato digno e idóneo.





