Por Cynthia Gallardo
La Razón
La instalación de topes y reductores de velocidad en distintos puntos de Tampico responde a solicitudes ciudadanas y tiene como objetivo prevenir accidentes que pueden terminar en pérdida de vidas o lesiones irreversibles, afirmó este jueves la presidenta municipal, Mónica Villarreal Anaya.
La postura de la alcaldesa se dio luego de que el expresidente municipal Fernando Azcárraga López cuestionara, mediante redes sociales, la proliferación de topes en la ciudad, al señalar que afectan su imagen ante turistas internacionales.
Villarreal Anaya expresó que cada uno de estos dispositivos responde a una problemática específica y a antecedentes de accidentes en los puntos donde han sido colocados.
“Escuchamos las peticiones de la gente y actuamos en consecuencia, porque atrás de cada tope hay una historia de un accidente, hay una historia de una persona que perdió la vida, hay una historia de una persona que quedó inválida, hay una historia de una persona que no llegó a su casa y, con base en eso, tomamos la decisión, mediante una escucha atenta, de poner topes”, señaló.
Como ejemplo, mencionó el paso inferior San Pedro, donde la instalación de reductores de velocidad generó críticas hacia la administración municipal. Sin embargo, aseguró que la medida permitió reducir los percances registrados en ese punto.
“El paso deprimido fue una situación que generó críticas para la administración, pero ya teníamos alrededor de nueve accidentes por mes. A partir de que los pusimos no ha habido un solo accidente. Hoy, mantener una velocidad estable genera seguridad”, afirmó.
La presidenta municipal señaló que el Gobierno de Tampico continuará atendiendo las solicitudes de la ciudadanía, particularmente aquellas relacionadas con la seguridad vial y la prevención de accidentes.
Indicó que la instalación de reductores de velocidad responde a la necesidad de privilegiar la seguridad de peatones y automovilistas por encima de las críticas que puedan generar este tipo de medidas.





