José Luis Rodríguez Castro
Expreso-La Razón
La zona sur de Tamaulipas concentra 71 de los
111 puntos críticos de inundación registrados
en el estado.
De acuerdo con la Coordinación Nacional de
Protección Civil, Ciudad Madero encabeza la
lista con 57, seguida de Tampico con 11 y
Altamira con tres.
De acuerdo con el estudio, más de la mitad de
los puntos críticos estatales están en Madero,
donde 50 colonias cuentan con alguno.
La investigadora oceanográfica, Marta
Concepción Marín Contreras, consultora de la
empresa GeoCaps, con 31 años de servicio en
investigación oceanográfica en la Secretaría de
Marina Armada de México, advierte que la
inundación es el riesgo al que el municipio es
más vulnerable.
Explica que, además de las lluvias torrenciales,
las inundaciones pueden originarse por
desbordamientos en la zona urbana o por el
impacto de huracanes. La temporada ciclónica
inició el 1 de junio y concluye el 30 de
noviembre.
“El hidrometeorológico es un fenómeno que
afecta a los litorales del país, los ciclones
tropicales. Estamos en plena temporada, ya
que inició el primero de junio, concluye el 30 de
noviembre. Con poca lluvia ya vemos a veces
los efectos, cómo trastorna la vida cotidiana”,
dijo.
Hace un par de semanas, dijo que una marea
de tormenta provocó una inundación costera y
los turistas se sorprendieron al ver que “el mar
se está saliendo”.
Lo anterior, dijo sucede solo cuando hay una
tormenta tropical en el Golfo de México y sirve
para dimensionar los efectos que causa una
marea de tormenta a cientos de kilómetros de
la costa sur.
LOS PUNTOS CRITICOS
La Coordinación Nacional de Protección Civil
clasifica los puntos por cuerpo de agua: la
elevación de niveles en la Laguna Tierra Negra
podría afectar a 26 colonias, la de Nuevo
Amanecer a 13 y las derivadas del río Pánuco a
siete. El documento suma además seis puntos
por llanuras de inundación e infraestructura
pluvial deficiente.
En Ciudad Madero, los 57 puntos críticos se
distribuyen de la siguiente manera: la laguna
Tierra Negra concentra 26, con posibles
afectaciones en las colonias Adriana González
de Hernández (El Chipus), Ampliación 15 de
Mayo, Ampliación Candelario Garza,
Ampliación Emiliano Zapata, Ampliación Las
Flores, Ampliación Revolución Verde,
Ampliación Unidad Nacional, Candelario Garza,
Emiliano Zapata, Fraccionamiento 17 de Enero,
El Parque y Los Coyoles, Las Dunas,
Miramápolis, Integración Familiar, Jesús Luna
Luna, Las Flores, Revolución Verde, Sahop,
sectores 16 de Septiembre, Ampliación 16 de
Septiembre, Ampliación Heriberto Kehoe,
Ampliación Los Pinos, Heriberto Kehoe, Ignacio
Zaragoza, Palafox y Vista Hermosa. La laguna
Nuevo Amanecer suma 13 puntos, que
comprenden Benito Juárez, Ferrocarrilera,
Hipódromo, Miguel Hidalgo Oriente, Ampliación
Benito Juárez, sectores Benito Juárez, El Llano,
Emiliano Zapata, Fidel Velázquez, Francisco
Villa, Héroe de Nacozari, La Loma y Talleres.
En el río Pánuco se identifican siete puntos, en
Árbol Grande, Ferrocarrilera, Hermenegildo
Galeana, La Barra, Miguel Hidalgo Oriente,
Talleres y Tinaco. Otros seis corresponden a
llanuras de inundación e infraestructura pluvial
deficiente, en Emilio Carranza, Hermenegildo
Galeana, Independencia, Jardín 20 de
Noviembre, La Barra y Lázaro Cárdenas; dos
se ubican en los fraccionamientos Fundadores
y Villas del Mar, expuestos al Golfo de México,
y uno más en la laguna La Ilusión, en
Ampliación Unidad Nacional.
DE LO REACTIVO A LO PREVENTIVO
La especialista, Marín Contreras sostiene que
se requiere infraestructura hidráulica para
mitigar las inundaciones. Reconoce que es
costosa, pero cita una regla de la gestión
integral del riesgo de desastres según la cual
por cada peso invertido en prevención se
ahorran aproximadamente ocho en
recuperación.
“Se trata de que pasemos de algo reactivo a
algo preventivo”, afirma.
Los mapas de riesgo se generan a partir del
atlas de riesgo municipal, que debe mantenerse
actualizado e incluir las obras de mitigación
necesarias, conforme a la metodología del
Centro Nacional de Prevención de Desastres.
EL PAPEL DE LAGUNAS Y MARISMAS
Marcelo René García Hernández, oceanólogo,
explica que los humedales funcionan como
filtros naturales del agua y como barreras que
amortiguan fenómenos meteorológicos.
Advierte que la riqueza natural del sur de
Tamaulipas enfrenta un deterioro lento pero
irreversible.
La Convención Ramsar sobre los Humedales,
que incluye a las marismas en su definición de
humedal, señala que los humedales
continentales, como lagos y llanuras de
inundación, absorben y almacenan el exceso
de precipitaciones, y que los costeros, como los
manglares, protegen contra inundaciones.





