Por Staff
La Razón
Christa Pike, de 50 años, recuperó la conciencia el 6 de octubre, después de que sus abogados fueran informados de que había sido declarada con muerte cerebral, tras sobrevivir a un intento de ejecución por inyección letal en Tennessee.
Durante una conferencia de prensa realizada el 7 de octubre, el abogado Randy Spivey explicó que el lunes recibió información sobre el estado de su clienta y que el soporte vital sería retirado al día siguiente, cuando la mujer despertó y comenzó a hablar.
La ejecución estaba programada para el 30 de septiembre en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, donde se intentó administrar una doble dosis de pentobarbital, procedimiento que no logró provocar su muerte y le ocasionó lesiones graves en los brazos.
De acuerdo con su defensa, Pike permanece bajo atención médica debido a complicaciones posteriores al procedimiento, entre ellas neumonía, un coágulo sanguíneo en un brazo y dificultades para tragar, por lo que llevaba una semana sin alimentarse.
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó una investigación independiente para esclarecer las circunstancias del procedimiento, mientras medios estadounidenses plantearon la posibilidad de que el medicamento fuera administrado fuera de las venas.





