El Resbalon/Mario Prieto
Pareciera que el exalcalde de Altamira, Armando López, se equivocó de vocación durante años.
La política no era lo suyo: ahora descubrió que lo suyo es andar de youtuber, y no es
broma.
Ser alcalde, dicen sus críticos, le salió mal negocio. Mientras algunos de sus “amigos” se
habrían servido con la cuchara grande, él terminó —según la percepción que dejó— más pobre
de lo que llegó. Lo hemos visto en camionetas “chatarra”, que parecen pedir jubilación; a este
paso, nomás le falta subirse al microbús para completar la estampa.
El formato promete: López pregunta, la gente contesta y el video queda listo para publicarse.
Casi se cree el López-Dóriga de la comuna industrial… aunque no le llega ni a los talones.
Lo que todavía no vemos es el episodio donde alguien le pregunta cómo le fue cuando tuvo la
oportunidad de gobernar. Podría titularse: “Exalcalde, cara a cara , se entrevista a sí mismo”’
Ahí tendría espacio para explicar los errores de su administración y qué huella dejó en la
ciudad. Para muchos habitantes, su gobierno pasó sin avances ni progreso que todavía puedan
señalarse con orgullo.
Si va a recorrer Altamira para escuchar opiniones, que lleve también una libreta para anotar las
quejas sobre su propio gobierno. No todo puede ser pregunta cómoda, sonrisa de conductor y
despedida mirando al lente.
A algunos todavía les queda la impresión de que su administración terminó en números rojos.
Si esa fama es injusta, el micrófono está listo para aclararlo con documentos; y, si no, que el
video incluya la explicación completa, sin dejar fuera la parte menos bonita.
Entrevistar al pueblo no requiere un gran presupuesto; recuperar credibilidad cuesta más que
un aro de luz y buena señal. López ensaya el papel de reportero ciudadano —un papel que, por
ahora, parece quedarle grande—, pero la cámara no borra los recuerdos. Ese es el verdadero
resbalón: creer que basta con hacer preguntas para volver a conectar con la gente. El video
que falta no es otro recorrido por las calles, sino uno que explique, sin cortes ni filtros, qué dejó
su paso por la alcaldía.
La regidora Mimi Magaña “anda enojada”
La regidora de Tampico, Mimi Magaña, parece andar molesta. En la pasada sesión de Cabildo
votó en contra de los permisos para construir el hotel en la Laguna del Carpintero. Y, si a
alguien le quedaban dudas de que trae ánimo de pelea, también se registró para buscar la
candidatura a la Presidencia Municipal.
Magaña no habría recibido una llamada para invitarla a registrarse, pero se apuntó de todos
modos. O sea, no va de mentiritas: está jugando en serio por la candidatura. Ahora falta hasta
dónde va a llegar su enojo o si la van a contentar con la re elección en el cabido.
No se vale chillar





