Por Perla Reséndez
La Razón
VICTORIA, Tam.- Erradicar la maternidad infantil y combatir la pobreza que afecta a niñas, niños y adolescentes son los dos principales objetivos que el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) impulsa en el país.
Silvia Lorena Villavicencio Ayala, titular de la Secretaría Ejecutiva del SIPINNA nacional, explicó que ambos temas forman parte de una estrategia que busca comprometer a los gobiernos estatales y municipales con la protección integral de la infancia.
Durante su visita a Tamaulipas, la funcionaria anunció que se establecerán compromisos con el gobernador Américo Villarreal Anaya y los presidentes municipales para fortalecer las acciones de prevención y atención.
Aunque destacó que Tamaulipas se encuentra por debajo del promedio nacional de pobreza infantil, advirtió que todavía hay alrededor de 250 mil niñas, niños y adolescentes en esa condición.
“Los dos temas estratégicos son combate a la pobreza infantil y erradicar la violencia en los contextos de desigualdad, de violencia y de pobreza que viven muchas de estas niñas”, señaló.
Villavicencio Ayala señaló que uno de los objetivos prioritarios es evitar que niñas menores de 15 años se conviertan en madres, debido a las consecuencias que los embarazos derivados de la violencia sexual tienen para su desarrollo y el ejercicio de sus derechos.
De acuerdo con las cifras mencionadas durante la entrevista, en México se registraron mil 923 casos de niñas menores de 18 años que fueron madres. De ese total, 126 corresponden a Tamaulipas.
La estrategia contempla establecer acciones con los gobiernos municipales para prevenir el embarazo infantil, combatir el matrimonio infantil y fortalecer los mecanismos de protección.
Como parte de este trabajo, SIPINNA nacional busca establecer una certificación para reconocer a los municipios que cumplan con medidas de protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
La funcionaria indicó que la responsabilidad no corresponde únicamente a las autoridades. También deben participar las escuelas, las familias, las personas cuidadoras y la sociedad en general.
“Necesitamos escuelas protectoras de derechos humanos y también involucrar a la sociedad en general, a los cuidadores, a madres y padres”, afirmó.
La titular de SIPINNA consideró necesario transformar las conductas sociales que normalizan la violencia contra la infancia, así como dejar de considerar a niñas y niños como propiedad de sus padres.
“Los niños son seres completos, autónomos, y tenemos que acompañarlos en ese proceso para que puedan ejercer plenamente sus derechos”, expresó.
También planteó involucrar a los hombres en las campañas de prevención, sin generalizar que todos son agresores, y convocar a quienes respetan los derechos de las mujeres y de la infancia a contribuir a la transformación de las conductas violentas.
La estrategia incluye acciones de capacitación y coordinación con distintos sectores, entre ellos los servicios turísticos y de transporte, para identificar posibles casos de explotación o violencia contra menores de edad.
Villavicencio Ayala señaló que hoteles, aeropuertos y prestadores de servicios pueden contribuir a detectar situaciones sospechosas cuando un adulto viaja o se hospeda con una niña y existen indicios de un posible delito.
Sobre la atención a niñas víctimas de violencia sexual y la obligación de las instituciones de garantizar sus derechos, la funcionaria explicó que la Norma Oficial Mexicana NOM-046 establece disposiciones para la atención de casos de violencia familiar y sexual, incluida la interrupción del embarazo en los supuestos previstos por la norma.
En el caso de niñas víctimas de violación, subrayó que no deben ser obligadas a continuar un embarazo derivado de esa agresión.
También señaló que la atención sanitaria y la investigación ministerial son procedimientos distintos que deben coordinarse para garantizar la protección de las víctimas.
La estrategia nacional busca fortalecer los mecanismos de actuación entre las instituciones para evitar que las niñas tengan que enfrentar obstáculos adicionales cuando solicitan ayuda.





