Nancy Aguirre/La Razon
A través de Festín Solidario, los alumnos del IEST Anáhuac vivieron una experiencia en la que la gastronomía se convirtió en una oportunidad para compartir, ayudar y dejar huella. Demostraron que el aprendizaje va más allá de las aulas y que cada talento puede ponerse al servicio de los demás.
El evento se llevo a cabo el pasado viernes 16 de octubre en el Hotel Casa Meba donde estuvo presente la escuela de gastronomía del IEST Anáhuac.
Porque formar líderes de acción positiva también significa enseñarles a mirar a su alrededor, tender la mano y descubrir que los pequeños gestos pueden generar grandes cambios





