José Luis Rodríguez Castro Expreso La Razón
La tormenta tropical se ubica a 437 kilómetros de Tampico y podría convertirse en huracán categoría uno durante las próximas 24 a 48 horas
La tormenta tropical “Isaias” se fortalece sobre el Golfo de México y mantiene bajo vigilancia a la costa de Tamaulipas, donde se pronostican lluvias fuertes, tormentas eléctricas y acumulados que podrían alcanzar hasta 250 milímetros.
La Secretaría de Marina (Semar) informó que a las 09:00 horas de este miércoles el sistema se encontraba a 437 kilómetros al este de Tampico, con vientos sostenidos de 74 kilómetros por hora, rachas de 92 kilómetros por hora y desplazamiento hacia el este-noreste a 13 kilómetros por hora.
Para Tampico, Ciudad Madero, Altamira y el resto de la zona sur de Tamaulipas, el escenario meteorológico contempla chubascos fuertes de 25 a 50 milímetros, tormentas puntuales muy fuertes de 50 a 75 milímetros, con máximos acumulados de 150 a 250 milímetros, además de tormentas eléctricas. El aviso de Semar ubica estas condiciones dentro de las regiones norte-sur de Tamaulipas.
Aunque actualmente mantiene categoría de tormenta tropical, “Isaias” podría convertirse en huracán categoría uno durante las próximas 24 a 48 horas, debido a que las condiciones oceánico-atmosféricas son favorables para su intensificación.
El fenómeno continuará desplazándose hacia el este-noreste y posteriormente cambiaría gradualmente de dirección hacia el noreste, con trayectoria hacia costas de Estados Unidos. Para las 18:00 horas de este miércoles se prevé que se encuentre a 559 kilómetros al este de La Pesca, Tamaulipas.
El pronóstico contempla un fortalecimiento importante durante el jueves. A 24 horas, “Isaias” podría registrar vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora y rachas de 148 kilómetros por hora, mientras que a 36 horas alcanzaría vientos de 148 kilómetros por hora y rachas de hasta 185 kilómetros por hora.
La Semar recomendó extremar precauciones a la navegación y a la población costera ante el riesgo de crecidas de ríos, inundaciones y deslaves en zonas bajas, mientras el sistema continúa fortaleciéndose sobre el Golfo de México.





