Hoy, parte de la agenda política gira alrededor de las listas de quienes buscarán las candidaturas de los partidos políticos para las 43 alcaldías y las diputaciones locales y las federales. Estos movimientos modificarán las estructuras de los gobiernos municipales y el estatal, ante la salida de varios funcionarios y funcionarias que dejarán sus puestos para participar en los procesos internos de sus partidos.
Este domingo vence el plazo que tendrán las y los funcionarios que ocupan cargos para registrarse en sus partidos políticos. En el caso de Morena, donde están puestos los ojos, se espera una desbandada de algunos titulares del primer nivel estatal que pedirán licencia para ir en busca de las candidaturas.
Algunos funcionarios, sin tantos rodeos, tomaron la decisión de solicitar licencia, como es el caso del Secretario del Trabajo, Gerardo Illoldi. También hay quienes la hacen de emoción frente a la prensa, evadiendo las preguntas sobre su participación en la elección interna, como es el caso de Ninfa Cantú, la Secretaria de Economía, quien solo esperaba la inauguración de la Feria Estatal, este jueves, para solicitar su licencia e ir en busca de la candidatura a la alcaldía de Nuevo Laredo.
Otro bloque del gabinete del gobernador, Américo Villarreal Anaya, que está manejando de manera discreta su participación, integra a Silvia Casas, Secretaria de Bienestar Social, quien es una de las mujeres de primera línea, con mayor presencia en el territorio estatal, por el manejo de los programas sociales, y podría estar en la interna por la alcaldía de Victoria. También está el caso muy hermético del Secretario de Educación, Miguel Ángel Valdez García, quien buscará la candidatura a la diputación local. Y no dejemos fuera a Marcia Benavides, recién nombrada Secretaria de las Mujeres en Tamaulipas, quien, en un momento coyuntural, antes de que se cierre el periodo de registro, puede dar la sorpresa.
El Dr. Américo, como gobernador, está consolidado su liderazgo, ya rumbo al quinto año de la administración estatal; los cambios que se han realizado durante su gestión forman parte de los ajustes ordinarios de cualquier gobierno, sin afectar el funcionamiento de la administración. Así que las licencias de algunos funcionarios y funcionarias para buscar una candidatura no tendrían por qué alterar el trabajo gubernamental.
Pero, además, quienes dejan sus puestos son figuras políticas de confianza del gobernador en el tema de consolidar proyectos del gobierno americanista. Vienen reformas importantes y, ante la posibilidad de que las y los aspirantes, lleguen al Congreso y a las alcaldías, ya se sabe que serán parte de las alianzas para sacar adelante el trabajo del gobierno estatal morenista.
Aunque se trata de un proceso electoral más, es una elección de gran escala. Se disputarán a nivel nacional 20 mil 109 cargos de elección popular; entre estos, 17 gubernaturas y 500 diputaciones federales. En el caso de Tamaulipas, estarán en juego en las urnas 471 cargos de elección popular: 43 ayuntamientos, 36 diputaciones locales (22 de mayoría relativa y 14 de representación proporcional), 232 regidurías, además de 42 sindicaturas.
La relevancia está en que Morena se juega el Congreso local, las 43 alcaldías y las diputaciones federales, porque en ello también se medirá el respaldo ciudadano a sus gobiernos.





