Óscar Figueroa
Expreso La Razón
La marea alta registrada en Playa Miramar dejó severos
daños en la infraestructura turística y pérdidas
económicas para los prestadores de servicios.
Palaperos reportaron la destrucción de palapas y el
arrastre de sillas hacia el mar, por lo que trasladaron el
mobiliario hacia áreas altas para evitar mayores
afectaciones.
“Nos tomó por sorpresa el fuerte oleaje, tuvimos que
resguardar la sillas en alto y si un turista va rentar una
palapa la bajamos, sabemos que así va estar el mar en
estos días”, comentó el comerciante Guadalupe
González Gutiérrez.
Los estacionamientos se inundaron por el ingreso de
agua, hecho que motivó a la colocación de pasos
improvisados con costales de arena para permitir el paso
de los visitantes hacia la orilla.
Además, las corrientes arrastraron una gran cantidad de
palizada procedente de la desembocadura del río
Pánuco a lo largo de la franja de arena.
“Yo trabajo para un restaurante y apoyamos a los turistas
a cruzar por la zona inundada, todo el estacionamiento
se nos llenó de agua desde el sábado”, dijo el mesero
Antonio Pérez.
Pese a los destrozos en el litoral y las condiciones
adversas, la playa registró afluencia de paseantes
durante el fin de semana.
La Dirección de Protección Civil, a cargo de Ricardo
Aguirre Martínez hizo un llamado a los visitantes para
que atiendan las recomendaciones de los guardavidas.





