Como sabéis, la base trabajadora del IMSS rechazó el incremento salarial propuesto por el supremo gobierno y aceptado por la dirigencia “charra” encabezada por Rafael Olivos, sujeto que ahora presume de morenista cuando pasó por la alcantarilla del PRI y PAN, como lo han hecho la mayoría de esta dañina fauna reclutada por el partido oficial. No hay acuerdo con la disidencia que se multiplica a lo largo y ancho de la república y por lo tanto, vienen tiempos más difíciles para la institución.
No podemos asegurar que el IMSS está herido de muerte, pero como si lo estuviera por las condiciones de indigencia en que funciona al carecer hasta de Paracetamol, según los testimonios del propio personal médico que debe sacar de sus bolsillos lo elemental. Algo importante es que el activismo deja al descubierto la realidad de un sistema de salud que empeora en vez de adecuarse al objetivo prioritario del bienestar colectivo. Pero también muestra que la burocracia de cuello blanco mantiene el discurso falso del neoliberalismo. Sostener a Zoé Robledo Aburto en la dirección es atentar contra 23 millones de afiliados y sus familias cuya adscripción alcanza ¡78 millones!. No hay explicación posible. Insistimos en el gran error de publicitar supuestos “éxitos” cuando la realidad es distinta. ¿Doña Claudia ignora la situación o sufre el engaño de colaboradores(as) más preocupados(as) en seguir colgados (as) de las nóminas que cumplir con el deber de servir?. Sería una pena que lo permitiera, aunque más grave es que justifique lo que a todas luces es una irresponsabilidad.
Durante “la mañanera” de este jueves no vimos que La Jefa aceptara de buen modo el ejercicio democrático realizado en el IMSS un día antes. Por el contrario, se mostró algo contrariada y hasta desafiante al mencionar que se harán estudios para proponer otro pacto laboral al alcance de las posibilidades presupuestales, lo cual significa que la solución del conflicto va para largo. Y pa´ acabarla, será el tal Zoé Robledo el encargado de ejecutar dicha tarea. Mientras, tanto las manifestaciones siguen dado que la lucha apenas empieza. Y es que los protestantes van por el dirigente entreguista y demagogo que por quedar bien con su partido y con la 4T puso en riesgo la sobrevivencia de sus compañeros. Por ello están llamando a un congreso nacional para sustituirlo y nombrar a un comité que en verdad defienda el interés mayoritario. A la par, las demandas incluyen valorar la dignidad de los afiliados y la de quienes dependen de ellos, garantizando atención verdaderamente humana. Sea eliminar la humillación de que son objeto, práctica comprobable en cualquier dependencia presuntamente “al servicio del pueblo”.
De manera que un arreglo entre las partes no está a la vuelta de la esquina, considerando que las autoridades laborales deben avalar primero la autenticidad del movimiento para aceptar el cambio de liderazgo lo cual no es nada fácil entendiendo que es severo golpe contra Morena. Y en eso están como parte de la resistencia oficial que, ¡vaya contradicción!, se coloca en el lado opuesto de la lucha proletaria como si hubieran olvidado los treinta y tantos años que AMLO enfrentó al PRIAN hasta instalar el poder popular. Por otra parte, preocupa que algunos protagonistas de la disidencia, como Eduardo Vinicio Martínez representante de pensionados y jubilados, mencionen que se genera la posibilidad de un paro nacional, lo cual sería una tragedia. Imagine cerrar clínicas y hospitales que, aunque funcionan con deficiencias, carencias y demás, en algo alivian el sufrimiento de millones a los que todavía no llega “la transformación”.
Usted preguntará. “¿Y hasta dónde estará metida la minoría rapaz para desestabilizar al supremo gobierno?”. Podría ser que, en algo, aunque está descartada la intromisión de partidos o grupos de élite. Sea que cuidan no contaminarse y echar a perder lo que sin duda es dura sacudida para el sistema de salud en nuestro país. Lo que si debemos aceptar es que algunos medios de comunicación aprovechan haciendo la tarea acostumbrada de golpear, criticar y atacar a la 4T y por supuesto a AMLO por aquella ocurrencia de que México contaría con medicina de primer mundo.
SUCEDE QUE
Morenistas no desprecien ni ignoren las ambiciones de “el Truko” Verástequi. Bájenle a la soberbia porque el panista podría convertirse en el carnicero de mañana.
Y hasta la próxima.





