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La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo podría regresar a Tamaulipas para inaugurar el gasoducto Libramiento Reynosa, una obra del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) que sustituirá un ducto de más de 60 años de antigüedad que atraviesa la zona urbana de esa ciudad fronteriza.
La titular del Ejecutivo federal estuvo en Reynosa el pasado 14 de agosto, como parte de una gira de tres días por la entidad que incluyó Matamoros y Ciudad Victoria. En esa ocasión encabezó un evento del programa Vivienda para el Bienestar en el fraccionamiento Puerta Grande. El gasoducto no formó parte de la agenda.
La construcción del Libramiento Reynosa arrancó el 22 de julio de 2024, en un evento encabezado por el gobernador Américo Villarreal Anaya y el entonces director general del Cenagas, Abraham David Alipi Mena.
De acuerdo con la información difundida en el arranque de la obra, el proyecto contempla una inversión de 2 mil 980 millones de pesos, aprobada por la Secretaría de Energía y el Cenagas, para tender 58 kilómetros de tubería de 24 pulgadas por una trayectoria alejada de la mancha urbana.
La obra incluye 25 trabajos especiales, entre ellos cinco tramos tunelados, ocho cruces direccionales y 12 cruces a cielo abierto, además de la modernización de tres estaciones de medición, regulación y control. El trazo atraviesa 31 predios.
Según el Cenagas y el Gobierno del Estado, el nuevo ducto busca reducir riesgos para la población, aumentar la capacidad de transporte de gas natural importado de Estados Unidos y garantizar el abasto a nuevos parques industriales en Reynosa.
El proyecto tiene su origen en un análisis de riesgo elaborado por el Cenagas y el Gobierno de Tamaulipas sobre el gasoducto existente, de 36 pulgadas, que va de la Estación 2, punto de importación conectado con los sistemas TETCO y Tennessee Gas Pipeline, a la Estación de Medición 19, ubicada junto al Complejo Procesador de Gas Burgos.
El documento señaló que sobre el derecho de vía del ducto, o junto a él, se construyeron viviendas, escuelas, hospitales, centros comerciales y deportivos, y que se realizaron excavaciones y obras municipales de agua potable y alcantarillado.
Entre los escenarios evaluados se incluyó la ruptura del ducto por golpes de maquinaria o sobrepresión, con posibles quemaduras de segundo grado para la población en caso de incendio o explosión. En enero de 2022 se recorrió la ruta y se constataron las obras municipales consideradas de riesgo.
En ese análisis, el Cenagas propuso un libramiento de 56 kilómetros y 36 pulgadas, con una inversión de 5 mil 468 millones de pesos, que permitiría además inyectar hasta 60 millones de pies cúbicos diarios de gas proveniente de campos de la región. El proyecto que se inició en 2024 tiene una longitud, un diámetro y un monto distintos a los de esa propuesta. Las autoridades no han explicado públicamente las razones del cambio.
En enero de 2026, el plan de inversión del Cenagas para el sexenio incluyó el nuevo gasoducto de Reynosa con un monto plurianual de 164 millones de dólares.





