Golpe a golpe/Juan Sánchez Mendoza
En política, la unidad es un principio básico que permite a los grupos,
de un mismo partido, sumar fuerzas para alcanzar objetivos comunes.
Pero, entre distintos membretes, representa una alianza electoral con
miras a enfrentar juntos a sus rivales.
En el primer caso, es complicado lograr la unidad entre actores de una
misma organización (que ambicionan ocupar un mismo cargo), cuando
hay indudables diferencias de madurez política, de experiencia
administrativa y de posicionamiento ante la sociedad.
En cuanto a la unidad entre partidos ésta es, simple y llanamente, una
connivencia circunstancial para, juntos, lograr un triunfo que beneficie a
las partes copartícipes, en lo que se conoce como la ‘repartición del
pastel’.
Hace días, la diputada local Judith Katalyna Méndez Cepeda hizo un
llamado a mantener la unidad entre quienes forman parte de
Movimiento Regeneración Nacional (morena) y el Partido Verde
Ecologista de México (PVEM), aquí en Ciudad Victoria.
Además, pidió actuar con prudencia para evitar descalificaciones entre
los propios integrantes de estas fuerzas políticas.
Hasta donde observo, difícilmente habría una alianza entre ambos
partidos en este municipio, a menos que de manera centralista se
ordenara al verde respaldar la postulación de un militante guinda a la
alcaldía; o que éste fuera uno de sus cuadros más sobresalientes.
La legisladora local considera necesario que quienes tengan interés en
participar en futuros procesos electorales conduzcan sus expresiones
con responsabilidad y eviten afectar a otros compañeros que también
puedan manifestar alguna aspiración, “pues no se puede denostarlos.
Entonces, hay que ser muy cuidadosos con eso porque puede tener
consecuencias”, señaló.
No precisó qué tipo de consecuencias, pero insistió en que el proceso
debe desarrollarse sin confrontaciones entre quienes forman parte de
los grupos políticos vinculados a estos partidos, particularmente ante
las distintas aspiraciones que puedan surgir.
Obviamente, la diputada trata de curarse en salud, pues de los
aspirantes de morena a la alcaldía ella asoma como la más inmadura
políticamente y también en el ejercicio de la administración pública.
Consignar el hecho no debería incomodarle. Más bien, debe reconocer
el oficio político de gente más cuajada en estas materias, como son el
director de la Comisión de Parques y Biodiversidad de Tamaulipas, Luis
Eduardo García Reyes; el secretario del Ayuntamiento, Hugo Arael
Reséndez Silva; y el diputado federal José Braña Mojica.
Lo más cuestionable de su llamado a la unidad, es que involucre al
partido ecologista, cuando ella hizo un escándalo cuando el dirigente
estatal, Manuel Muñoz Cano, le llamó ‘niña’ –al referirse a ella con todo
respeto por la diferencia de edades–, al también asegurar que jamás
acudió al partido aun cuando arribó a la LXVI Legislatura del Congreso
local respaldado por ese membrete.
Ahora que pide unidad entre morena y el PVEM, obvio es, se ve mal.
Más cuando un alto número de electores de Victoria, en redes sociales
se han manifestado porque sean Luis, Hugo o José, quienes
encabecen la coordinación municipal de la transformación y, en su
oportunidad, la planilla al ayuntamiento de Victoria.
Ciertamente, en redes sociales asoman descalificaciones hacia todos
los prospectos de morena como del verde, del PRI, del PAN y de MC,
pero son consecuencia del golpeteo que asoma en cada contienda.
Pero no necesariamente las desacreditaciones provienen de quienes
tienen un interés común, pues también la gente libre y pensante aporta
a la andanada para mostrar su desacuerdo, así como la oposición para
golpear a sus contrincantes.
La política, debe entenderlo la diputada, es un juego sucio. Y quien se
involucra en éste, debe saber tragar sapos sin hacer gestos.
Además, quienes se involucran en política deben procurar tener la piel
gruesa.
Las buenas voluntades, por tanto, son simples sueños guajiros.
Predial sin recargos
El Cabildo de Nuevo Laredo que preside Carmen Lilia Canturosas
Villarreal aprobó, por unanimidad, el 100 por ciento de descuento en los
recargos del Impuesto Predial.
Esta medida es un buen apoyo a la economía de las familias, pues da
facilidades a quienes tienen adeudos para que regularicen su situación.
A la fecha se han formalizado 2,700 convenios para cubrir adeudos en
parcialidades, sin intereses. Y durante octubre los contribuyentes
podrán acceder a la opción de parcializar sus adeudos hasta en tres
meses sin intereses.
La política de descuentos y facilidades de pago ha permitido que cada
vez más ciudadanos cumplan con sus obligaciones fiscales; pero
también ha permitido superar la recaudación en un 21.66%, sumando,
en lo que va del año, 185 millones de pesos por concepto de Predial,
correspondientes a 86 mil 734 claves catastrales.
Los estímulos fiscales gestionados por la alcaldesa reflejan su sentido
humanista y orden financiero en la administración pública.
Correo: jusam_gg@hotmail.com





