Por Raúl López García
La Razón
Tamaulipas no es un estado más en el mapa agrícola de México: forma parte del reducido grupo de entidades que concentran buena parte de la producción nacional de granos y frutos. La Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) 2025 del INEGI ubica a Tamaulipas entre las seis entidades que, de acuerdo con los datos del Censo Agropecuario 2022, concentraron 63.8 por ciento de la producción de los principales granos del país y 66.5 por ciento de la producción de los principales frutos.
En el caso de los granos, Tamaulipas comparte este grupo con Sinaloa, Jalisco, Guanajuato, Michoacán y Sonora. Juntos concentraron casi dos terceras partes de la producción nacional de los principales granos considerados por el INEGI. La cifra permite dimensionar el peso del campo tamaulipeco: la producción de alimentos básicos del país depende, en una proporción importante, de lo que ocurre en estas seis entidades.
La ENA 2025 reporta que durante ese año se sembraron en México 10 millones 267 mil 393 hectáreas con los principales granos y se obtuvieron 30 millones 821 mil 254 toneladas. La superficie incluye cultivos como maíz, frijol, arroz, cebada, sorgo y trigo, entre otros considerados en la medición del INEGI.
El sorgo destaca dentro de este universo. Para 2025, la ENA contabilizó 1 millón 325 mil 927 hectáreas sembradas de sorgo grano en el país y una producción de 3 millones 861 mil 978 toneladas. Tamaulipas mantiene una posición histórica relevante en este cultivo, aunque el reporte de la ENA utilizado para este análisis no proporciona una cifra estatal de producción de 2025 para todos los cultivos, por lo que no es correcto atribuirle directamente una cantidad nacional específica sin la estadística estatal correspondiente.
El maíz también representa una parte sustancial de la agricultura mexicana. En 2025 se sembraron 5 millones 774 mil 172 hectáreas de maíz blanco, con una producción de 20 millones 446 mil 410 toneladas, mientras que el maíz amarillo ocupó 603 mil 211 hectáreas y generó 3 millones 86 mil 250 toneladas. Estos cultivos forman parte del volumen que explica la dimensión económica y alimentaria del sector agrícola nacional.
Pero el peso de Tamaulipas no termina en los granos. La entidad también aparece entre los seis estados que concentraron la mayor producción de los principales frutos. El grupo está integrado por Michoacán, Veracruz, Tabasco, Tamaulipas, Chiapas y Jalisco, entidades que, de acuerdo con el Censo Agropecuario 2022, reunieron 66.5 por ciento de la producción de los frutos considerados en la medición.
La dimensión del mercado frutícola también es considerable. La ENA 2025 registró 1 millón 847 mil 963 hectáreas plantadas con los principales frutos y una producción de 15 millones 549 mil 892 toneladas. En este universo se encuentran productos como aguacate, cacao, fresa, guayaba, limón, naranja y plátano, entre otros.
El comportamiento de algunos de estos cultivos muestra la magnitud de la actividad. El limón ocupó 400 mil 351 hectáreas en 2025 y registró una producción nacional de 3 millones 234 mil 927 toneladas; el aguacate alcanzó 301 mil 463 hectáreas y 2 millones 249 mil 816 toneladas, mientras que el plátano se produjo en 134 mil 897 hectáreas, con 2 millones 538 mil 712 toneladas.
Para Tamaulipas, esta posición tiene una lectura económica que va más allá de la parcela. Ser parte de los estados que concentran la producción nacional significa participar en cadenas que incluyen proveedores de semillas y plantas, fertilizantes, maquinaria, transporte, almacenamiento, empaquetado, comercialización y procesamiento de alimentos. Cada cosecha moviliza una red de actividades que genera ingresos y empleo en distintas regiones.
El tamaño de la actividad agrícola tamaulipeca se refleja también en su superficie. La ENA 2025 registra 1 millón 345 mil 213 hectáreas de superficie agrícola en el estado: 1 millón 2 mil 927 hectáreas corresponden a cultivos anuales, 182 mil 268 a cultivos perennes y 137 mil 111 hectáreas se encontraban en descanso. Esta última superficie representa alrededor de 10.2 por ciento del territorio agrícola estatal.
Ese dato plantea un contraste: Tamaulipas tiene un peso importante dentro de la producción nacional de granos y frutos, pero al mismo tiempo mantiene una superficie agrícola considerable en descanso. La ENA no establece que esas 137 mil 111 hectáreas estén fuera de producción por falta de agua, costos, inseguridad o alguna otra causa específica, por lo que determinar las razones requiere información adicional. Lo que sí demuestra la estadística es la magnitud de la tierra agrícola que no estaba destinada a un cultivo durante el periodo de referencia.
Los números de la ENA colocan así a Tamaulipas en una posición estratégica dentro del campo mexicano. No solo por la extensión de su superficie agrícola, sino porque forma parte del grupo de seis entidades que concentran 63.8 por ciento de la producción de los principales granos y de otro grupo de seis que concentra 66.5 por ciento de los principales frutos. El reto para el estado es mantener ese peso productivo y aprovechar su capacidad agrícola, en un sector donde cada hectárea, cada cosecha y cada tonelada tienen impacto en la economía rural y en el abasto de alimentos.





