Por Cynthia Gallardo
La Razón
David Hernández Muñiz, presidente de la Unión de Padres de Familia del Sur de Tamaulipas, cuestionó la restricción del uso de teléfonos celulares en planteles educativos y advirtió que la medida podría dificultar la comunicación entre madres, padres y estudiantes ante situaciones de riesgo, como hechos de violencia o balaceras en distintas regiones del país.
“Nosotros queremos ir más allá: si hay una emergencia, por ejemplo, en la zona fronteriza de Tamaulipas o cualquier otro estado donde hay problemas de violencia y balaceras, ¿qué van a hacer los papás para saber si están bien sus hijos?”
Explicó que la disposición fue impulsada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal y comunicada a los gobiernos estatales y sus respectivas secretarías de Educación. Sin embargo, consideró que la aplicación de la medida podría generar criterios distintos en cada plantel.
“En el país hay cerca de 2 mil 500 escuelas, puede haber 2 mil 500 reglamentos muy diferentes; no va a ser algo unánime”
Por ello, insistió en la necesidad de establecer un reglamento nacional o una ley que especifique los alcances de la restricción y las condiciones bajo las cuales las y los estudiantes podrían utilizar sus dispositivos.
“Tener un reglamento nacional que realmente sea algo escrito, oficial, o una ley que se tenga bien claro qué se debe hacer o no, cuándo sí, cuándo no, para no caer en alguna infracción. Estamos de acuerdo en que se regule, mas no en que se restrinja. La decisión del gobierno federal es prohibición”
Hernández Muñiz indicó que hasta el momento, la Unión de Padres de Familia no ha recibido ningún comunicado oficial sobre la aplicación de esta medida en el sur de Tamaulipas. Sin embargo, dijo que están de acuerdo con limitar el uso de celulares durante los recreos para prevenir el ciberacoso, el ciberbullying y la grabación de peleas entre estudiantes.
“Lo que nosotros hemos pedido desde que inició esta iniciativa es un reglamento por escrito, claro hacia los padres de familia, qué se debe hacer en estos casos, porque hay muchas incidencias que podría ocasionar que los chicos no tengan celulares en caso de una emergencia”
Recordó que en algún momento, la presidenta Claudia Sheinbaum planteó la posibilidad de que las y los estudiantes conservaran sus teléfonos dentro de las escuelas, apagados y pudieran utilizarlos en caso de una emergencia.
El representante de los padres de familia también consideró que una restricción absoluta podría afectar el desarrollo de habilidades tecnológicas entre estudiantes de educación básica y generar desventajas en su futuro desempeño laboral.
Finalmente, señaló que la medida habría sido aprobada hace aproximadamente dos meses durante un Consejo Técnico Escolar mediante una votación en la que, según dijo, 83 por ciento de las y los docentes participantes respaldaron la propuesta. Sin embargo, afirmó que madres y padres de familia no fueron convocados a dicha reunión.





