Por Raúl López García
VICTORIA, Tam.- Un conflicto entre grupos magisteriales por la representación sindical, movimientos de personal y la reubicación de oficinas de supervisión escolar dejó sin clases a alrededor de 400 alumnos de tres planteles educativos de Ciudad Victoria.
La suspensión de actividades fue acompañada por una protesta de maestros de la Delegación D-I-326 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), quienes exigieron a las autoridades educativas instalar una mesa de negociación para atender las diferencias.
La movilización fue encabezada por el secretario general de la delegación, Francisco Gabriel Trujillo Guerra, quien señaló que tres escuelas fueron incorporadas a la zona escolar 238 sin consultar previamente al comité sindical, lo que, afirmó, generó inconformidades y puso en riesgo los derechos laborales de aproximadamente 90 trabajadores.
Los planteles afectados son la primaria Altair Tejeda de Tamés, ubicada en el fraccionamiento Sierra Ventana; la Benito Juárez, del turno vespertino, sobre avenida Central, y la María Isabel Mata Alvarado.
De acuerdo con los manifestantes, la suspensión de actividades impactó a cerca de 400 estudiantes, quienes quedaron en medio de una disputa que involucra tanto la organización sindical como la estructura de supervisión escolar.
Trujillo Guerra sostuvo que los docentes de las escuelas recién incorporadas no reconocen la representación sindical de la delegación y buscan intervenir en decisiones relacionadas con la supervisión escolar.
“Están atropellando el derecho de 90 compañeros que tienen el derecho antes que ellos”, manifestó.
Otro de los puntos de desacuerdo es el traslado de las oficinas de supervisión escolar, que anteriormente funcionaban en el edificio de la primaria María Isabel Mata Alvarado, sobre avenida Central.
Los inconformes aseguran que ese inmueble continúa registrado como domicilio oficial ante la Secretaría de Educación de Tamaulipas, por lo que demandan que las oficinas regresen a su ubicación original.
En un posicionamiento dirigido a las autoridades educativas y a la dirigencia de la Sección 30 del SNTE, el comité denunció presuntos movimientos arbitrarios de personal y exigió garantías para respetar la antigüedad, los derechos laborales y las prestaciones de los trabajadores.
También reclamó transparencia y comunicación previa ante cualquier modificación de adscripciones o reestructuración de las zonas escolares.
Durante la protesta se registró además un intercambio entre docentes y un integrante de la dirección de uno de los planteles, quien cuestionó la presencia de los reporteros y les pidió retirarse, pese a que los propios manifestantes habían solicitado la cobertura periodística.
El secretario general aseguró que el dirigente de la Sección 30, Arnulfo Rodríguez Treviño, ya reconoció a su comité y pidió a los nuevos integrantes sumarse a la vida sindical de la delegación.
Sin embargo, señaló que hasta el momento de la movilización no habían conseguido establecer una mesa de diálogo con las autoridades educativas.
“Nuestro interés no es afectar a los alumnos”, sostuvo Trujillo Guerra, quien advirtió que mantendrían la protesta hasta recibir atención.
Mientras los grupos magisteriales mantienen sus diferencias, los estudiantes de los tres planteles enfrentan las consecuencias de un conflicto laboral y sindical cuya solución sigue pendiente.





