Por Staff
La Razón
La familia de Dana Yanina cambió su residencia a Tampico desde hace aproximadamente un mes, modificó su entorno y hasta la escuela, en un esfuerzo por cumplir con los requisitos legales que permitan solicitar un cambio de medida cautelar para la joven, mientras su estado físico y emocional continúa deteriorándose.
Ofir Cruz Melo, padre de Dana, explicó que la decisión implicó comenzar prácticamente desde cero, pero aseguró que están dispuestos a realizar los cambios necesarios para eliminar cualquier impedimento que pudiera obstaculizar la posibilidad de que su hija enfrente el proceso fuera del lugar donde actualmente permanece.
Explicó que el cambio de domicilio responde, entre otros aspectos, a uno de los argumentos que anteriormente fueron considerados durante el proceso judicial: la falta de residencia de la familia en Tampico.
“Cuando la vincularon, había muchas cosas que la jueza expuso, una que no teníamos aquí domicilio. Ahorita ya estamos cerrando todas esas partes”, señaló.
Indicó que la mudanza incluyó cambios en la vida cotidiana de toda la familia y que mantuvieron en reserva su nueva ubicación por razones de seguridad para Dana.
“Ya nos mudamos. Ha sido muy difícil porque es empezar otra vez de cero, no importa, lo vamos a hacer”, expresó.
El padre de familia manifestó su preocupación por el desgaste que observa en Dana durante las visitas, al asegurar que ha perdido peso y que su condición emocional comienza a reflejarse cada vez más en su salud física.
“Van avanzando los días y Dana cada vez va empeorando. La dosis se la duplicaron. Es evidente que su parte emocional, física, también se refleja”, sostuvo.
Detalló que la joven recibe medicamentos para atender problemas de ansiedad y depresión, además de ayudarla a dormir, pero ha presentado efectos que preocupan a sus familiares.
“Ha bajado de peso, la dosis se la duplicaron. Hay veces que le suelta el estómago, la estriñe, le empieza a picar el cuerpo. La mantiene dormida, más dormida”, relató.
El papá de Dana, aseguró que la joven pregunta constantemente cuándo podrá salir y cómo avanza el procedimiento.
“Nada más está contando los días, siempre pregunta cuándo va a salir, cuándo va a ser el cambio y cómo va el proceso”, comentó.
El padre reiteró que consideran que la modificación de la medida cautelar es un derecho de su hija y afirmó que continúan recurriendo a instancias federales para dar seguimiento al caso.





