Maderense, es una heroína sin capa

Ella se erigió como una de las muchas heroínas anónimas durante la pandemia de COVID-19 en México. Su historia, marcada por la dedicación y el sacrificio, es un reflejo del vía crucis que su esposo, Juan Alberto Fernández Hernández, ha enfrentado en la búsqueda de justicia y un patrimonio para su hija, Dana, de tan sólo cuatro años de edad en el momento de la tragedia.