-Padres de familia de jóvenes de nuevo ingreso en la escuela normal rural Mactumactzá en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, denunciaron que sus hijos fueron víctimas de agresiones por otros estudiantes
Por Staff
La Razón
Tapachula, Chiapas.- Padres de familia de jóvenes de nuevo ingreso en la Escuela Normal Rural Mactumactzá, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, denuncian que sus hijos fueron víctimas de agresiones por parte de otros estudiantes durante una “novatada”.
“Nos maltrataron a nuestros hijos; como padres de familia nos dijeron que nuestros hijos iban a estar en manos seguras, pero nuestros hijos han sido lacerados en sus derechos humanos”, expresó José Núñez Díaz, uno de los padres denunciantes, quien señaló que su hija de 18 años fue sometida a maltratos físicos y psicológicos, y después abandonada en el centro de la capital chiapaneca, donde fue auxiliada por ciudadanos y finalmente llevada a un hospital para su atención médica.
El hombre, de origen indígena, añadió que al menos medio centenar de jóvenes que no resistieron la “novatada” fueron expulsados, con lo que se les niega su derecho a seguir estudiando, aun cuando aprobaron los exámenes de ingreso, por lo que también pidieron la intervención de las autoridades educativas.
Núñez Díaz agregó que, previo al llamado curso de inducción, a los padres de familia les pidieron bolsas negras de plástico, supuestamente para ser utilizadas en actividades de cultivo; sin embargo, fueron usadas para cubrir todo el perímetro de la escuela y evitar que se observara desde fuera lo que ocurría al interior.
Según han contado las víctimas de la “novatada” a sus padres, durante las actividades físicas extenuantes no les dan alimento ni agua suficiente, lo que provoca desmayos y deshidratación; tampoco les permiten ir al baño, aun cuando algunas mujeres están en su periodo menstrual, lo que ocasiona que manchen su ropa, además de sufrir castigos, entre otras vejaciones.
Los estudiantes y algunos padres aseguran que esta práctica de las novatadas es común, pero los denunciantes alertaron que “no puede ser una tradición porque casi los matan”.
Refirieron que en 2018 una novatada en esa misma institución dejó como saldo a un joven sin vida, por lo que urgieron a las autoridades a intervenir antes de que ocurra una nueva tragedia.
Los denunciantes protestaron hoy frente al Palacio de Gobierno del Estado para pedir la intervención de las autoridades.





