-En una carta a la opinión pública Cuauhtémoc Blanco fija su postura ante la agresión que sufrió el domingo al dirigirse a ver el duelo México-Inglaterra.
Por Staff
La Razón
Ciudad de México.-
El exfutbolista y exseleccionado nacional, ahora diputado federal Cuauhtémoc Blanco Bravo, dijo que la agresión de que fue víctima él y su familia el domingo, cuando se dirigían al Estadio Azteca, “pudo haber tenido consecuencias mucho más graves”.
El también exgobernador de Morelos y hoy legislador por el partido Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, declaró este lunes en relación con los ataques que vivió cuando manifestantes le hicieron pintas a su camioneta.
Se dirigían al Estadio Azteca para disfrutar del partido México-Inglaterra por el pase a los cuartos de final del Mundial de Fútbol 2026.
Los inconformes también le gritaron “¡Asesino!” en repetidas ocasiones.
Blanco dijo que intentó dialogar con ellos, quienes bloqueaban el Periférico Sur.
En una carta que dirigió al público reiteró que respeta el derecho a la libre manifestación, pero reprochó que la protesta se tornó violenta.
Su camioneta fue rodeada, bloqueada y golpeada, y señaló que una persona golpeó el teléfono celular de su esposa mientras ella videogrababa los hechos.
“Mi única prioridad fue proteger a mi familia y salir del lugar de forma segura. En ningún momento agredí a persona alguna”.
Agregó que la protesta “nunca puede ser pretexto para intimidar, acosar o ejercer violencia”, especialmente cuando involucra a mujeres y menores de edad.
El domingo Blanco Bravo circulaba por Periférico Sur rumbo al Estadio Azteca y fue detenido por el bloqueo de la Asamblea Antimundialista.
Descendió de su vehículo para intentar dialogar con los manifestantes; entre reclamos y gritos, algunos asistentes lo acusaron por el asesinato del activista Samir Flores y de querer avanzar con la camioneta.
Blanco lamentó que un evento deportivo terminara con actos de intimidación y enfatizó su compromiso con el respeto, el diálogo y la legalidad.





