Antonio H. Mandujano
La baja producción de sorgo será histórica para Tamaulipas este 2026, pues la entidad no alcanzará siquiera el millón de toneladas, debido principalmente a la falta de lluvias en el momento adecuado, lo que impidió sembrar miles de hectáreas que ya estaban preparadas.
De acuerdo a las estimaciones oficiales, la cosecha del grano rojo rondará apenas las 800 mil toneladas, una cifra muy por debajo de los niveles habituales de producción del estado.
El secretario de Desarrollo Rural de Tamaulipas, Antonio Varela Flores, explicó que las condiciones climatológicas fueron las que provocaron que una gran cantidad de productores no pudieran establecer sus cultivos por falta de humedad y registrar estas negativas cifras.
“Yo creo que no vamos a llegar al millón de toneladas. Cuando hemos llegado, nuestro récord ha sido tres millones, la media es dos millones, pero este año vamos a andar por las 800 mil toneladas de sorgo”, explicó.
El funcionario estatal destacó que incluso productores con décadas de experiencia en el campo consideran que se trata de un año excepcionalmente malo para este cultivo.
De acuerdo con los testimonios recogidos por la Secretaría de Desarrollo Rural, hay agricultores de hasta 80 años que aseguran no recordar una temporada en la que se hubiera sembrado tan poco sorgo y se esperara una cosecha tan baja.
La falta de precipitaciones no solamente redujo la superficie sembrada, sino que afectó directamente la posibilidad de aprovechar tierras que ya habían sido preparadas para el ciclo agrícola.
▶️Aun así Tamaulipas mantiene liderazgo
A pesar del desplome en la producción, Tamaulipas continuará como uno de los principales productores de sorgo del país y mantendrá el primer lugar nacional, aunque con una cosecha considerablemente menor a la de años anteriores.
Ante este escenario, el Gobierno de Tamaulipas busca ampliar las alternativas para los productores y reducir la dependencia del sorgo como principal cultivo.
Entre esas opciones se encuentra el frijol guar, una leguminosa utilizada principalmente por la industria como espesante en productos como yogures y néctares, además de tener aplicaciones en la industria de hidrocarburos.
Este año se sembraron alrededor de 5 mil hectáreas de guar como una primera prueba, con resultados que, de acuerdo con Varela Flores, fueron positivos.
La empresa participante proporcionó la semilla a los productores y estableció un precio base de 600 dólares por tonelada.
Además, el funcionario destacó que el cultivo presenta mayor resiliencia que el sorgo, por lo que podría convertirse en una alternativa con futuro para el campo tamaulipeco.
▶️Buscan darle salida al sorgo
La estrategia también contempla generar nuevos mercados para el propio sorgo.
Varela Flores informó que está en proceso la construcción de una planta de harina nixtamalizada de sorgo blanco, que se pretende poner en funcionamiento el próximo año.
El proyecto busca aprovechar una parte de la producción de sorgo blanco y abrir una alternativa comercial para los agricultores.
También continúa el proyecto de la planta de etanol, en la que tendría participación el sorgo rojo, con lo que el Gobierno estatal pretende diversificar los destinos del grano.
El secretario sostuvo que la estrategia consiste en sumar diferentes alternativas para enfrentar las dificultades que atraviesa el sector.
“Si no es para la totalidad de los productores de sorgo, pues bueno, una parte y sumando las pequeñas partes, pues vamos resolviendo problemas”, señaló.
▶️Trigo, otra opción
Otra alternativa que se mantiene para los productores es el trigo, un cultivo de invierno que requiere menor inversión y menos agua que otros cultivos.
Además, explicó que puede funcionar como cultivo de cobertura y, en el caso del trigo harinero, existe la posibilidad de acceder a un precio de garantía.
El objetivo, dijo, no es solamente incrementar la producción, sino mejorar la productividad y rentabilidad del agricultor.
Varela Flores explicó que producir más no necesariamente significa ganar más, pues la rentabilidad depende de cuánto cuesta obtener esa producción.
Por ello, el Gobierno estatal busca reducir los costos mediante apoyos con semilla, fertilizantes y grupos de extensionismo, entre otras herramientas.
La apuesta, en medio de un año que dejará una cosecha de sorgo cercana a las 800 mil toneladas, es que los productores tengan opciones para mantener productivas sus tierras y mejorar sus ingresos aun cuando las condiciones climáticas vuelvan a complicar los ciclos agrícolas.





