Polvo del Camino/Max Ávila
Entre el 16 de julio y 6 de agosto del año en curso, han sido detenidos dos exgobernadores. El
primero como sabéis, fue el bajacaliforniano Ernesto Ruffo Appel por presuntamente encabezar
poderosa banda huachicolera de lo que resulta ser partícipe del crimen organizado. El segundo
es el guerrerense Ángel Heladio Aguirre Rivero acusado de ocultar y destruir evidencias
respecto de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa cuando estaba en funciones el
26 de septiembre de 2014. Ambos de participación destacada en el pasado, ahora sujetos a
juicios que por su gravedad difícil será superar, al menos en el corto tiempo.
El caso de los normalistas de verdad está complicado. Han transcurrido doce años y el túnel
cada vez está más obscuro. Dícese que se ha procurado no tocar a políticos de nivel
importante y sin embargo por eliminación simple aparecen nuevos actores que poco a poco
aclararían hechos que por el manoseo del PRIAN mantienen confundida a la opinión pública, y
sobre todo a los familiares que ya no saben ni dónde buscar los restos de sus seres queridos.
Peña Nieto intentó cerrar el expediente con la dichosa “verdad histórica” heroicamente
defendida por el ex procurador Jesús Murillo Karam, detenido desde el 2022 en razón de
falsedad en las indagatorias, obstrucción de la justicia y lo que resulte de este laberinto
construido a modo de no dañar instituciones como el ejército, pero ya vemos que lo que no
descubre el agua lo descubre el tiempo, aunque en esta ocasión ha podido más la presión
popular y desde luego los buscadores(as) que rechazan las mentiras que apuestan al olvido.
Ángel Heladio Aguirre debe saber mucho. Lo extraño es que hasta ahora lo detengan pese a
ser figura clave. ¿Quién pudo estar más enterado que el gobernador?. En otro sentido, el
ejército complementaría la única verdad, la que busca Doña Claudia y que dejara a medias
AMLO por la probable participación de las fuerzas castrenses. ¿En qué medida pudo ser dicha
participación si es que la hubo, como sostienen algunas voces que aprovechan el viaje para
atacar a la 4T?. Sea como fuere el misterio seguirá quién sabe cuántas lunas más.
Mientras tanto existe curiosidad por saber si ciertas escuelas atenderán la orden oficial de
desaparecer la tendencia militarizada de sus programas. Hay resistencia de dueños y directivos
en el sur y norte por lo que seguramente las autoridades estarán obligadas a desconocer
planes de estudio o de plano cancelar los permisos respectivos. Recordad que todo tuvo origen
en la tragedia Dafne que entre paréntesis parece más compleja debido al antecedente donde
se vio involucrado el padre de la menor que los medios se encargaron de descubrir e informar.
No más detalles porque es penoso y altamente nocivo, tanto que el columnista se niega a
describir por lo que moralmente significa.
Verdad sea que tales escuelas tendrán que cambiar a partir de ya. Ojo que pareciera una
contradicción después de que el Supremo Gobierno dispusiera formalizar como obligatorio el
servicio militar. ¿Con que objeto?. Eso quisiéramos saber considerando que México es un país
pacífico y pacifista que busca solucionar cualquier conflicto por la vía del diálogo y buen
entendimiento. Ni estamos en guerra cual sucediera en la época de Manuel Ávila Camacho que
entonces sí, hubo necesidad de acuartelar y adiestrar para el combate a los jóvenes.
Suponemos que tampoco va en serio eso de defender la soberanía armas en mano, digo
porque solo haríamos el ridículo frente a la tecnología gringa capaz de borrar de hormiga pa’
arriba, todo lo que se mueva sobre el territorio mexica. Ora que si trata de ir sobre grupos
delincuenciales ya sería otro cantar.
SUCEDE QUE
Bueno de toda bondad que venga el Papa, mejor si le acompañan todos los apóstoles pa’ ver si
se arrepienten los “huachicoleros”.
Y hasta la próxima.





