Óscar Figueroa
Expreso-La Razón
Maltratos físicos, privación de alimentos y
castigos nocturnos aplicados a los alumnos
forman parte de la denuncia de Isay, exalumno
de la Escuela Militarizada Doenitz durante el
periodo 2022-2024.
Su testimonio aborda las condiciones en el
plantel, donde el pasado 16 de julio se registró
el feminicidio de la adolescente Dafne.
“Desde que yo entré de 2022 a 2024 y estaba
haciendo la secundaria, primero te dicen
muchas cosas, como de que van a hacer esto,
que van a hacer esto, pero en realidad no. En
realidad eso no pasa. De que ves… de que
empezamos leve, leve, y después va
aumentando… Los ejercicios… o sea, nos
trataban como si fuéramos militares, pero
realmente no nos tratábamos militares, o sea,
eran ejercicios que luego se pasaban, nos
sacaban en la madrugada, también nos ponían
en el sol, no nos daban de comer bien, nos
daban puros frijoles con arroz”.
Las agresiones no se limitaban a la instrucción
durante el día. De acuerdo con el testimonio de
Isay, durante las noches los estudiantes de
niveles superiores ejercían violencia física
directa contra los más jóvenes con réplicas de
armas de fuego:
“En la noche nos teníamos que cuidar porque
luego llegaban los de preparatoria y nos
pegaban con mosquetones, que son réplicas de
la primera y segunda guerra mundial, nos
pegaban en la cabeza, en las costillas a razón
de que hiciéramos caso. Ellos decían que eran
correctivos disciplinarios, pero yo no lo veo así”.
El temor a represalias mantuvo ocultas estas
prácticas dentro del plantel de Ciudad Madero
durante varios años.
“No denunciamos porque también a veces de
que me amenazaban… de que me amenazaban
también por… por miedo de que… de que me
hicieran algo y por eso tratamos de aguantar
hasta ahora que todos están hablando”.
Las declaraciones de Isay se suman a las
exigencias de justicia e investigación integral
sobre las condiciones operativas de la Escuela
Militarizada Doenitz luego del homicidio de la
alumna Dafne.





