Por Cynthia Gallardo
La Razón
Visiblemente afectada, Nadia se encontraba este martes en el exterior de una funeraria ubicada sobre la avenida Ayuntamiento, donde familiares y amistades despedían a su tía Margarita “N”, quien perdió la vida tras ser atropellada el pasado domingo en el bulevar Perimetral de Tampico.
Con lágrimas y recuerdos de por medio, la sobrina describió a Margarita como la alegría de su familia y una mujer que dedicó gran parte de su vida a ayudar a quienes la rodeaban.
Recordó que su tía era pensionada, luego de haber trabajado durante toda su vida en una maquiladora. Aunque no tuvo hijos, sus sobrinos representaban para ella su mayor tesoro.
“No tenía hijos, tenía muchos sobrinos, eran su tesoro… nosotros tenemos hijos, ella era lo más preciado que tenía, vivía para ellos. Se quitaba el taco de la boca… era la luz de la casa, era la que nos daba la alegría a todos, bailando, cantando, siempre queriendo apoyar”.
Morales indicó que la solidaridad de Margarita no se limitaba a su familia, pues también estaba pendiente de las necesidades de sus vecinos, particularmente de una mujer que perdió la vista y a quien ayudaba de manera constante.
“Tenemos una vecina en concreto que perdió la vista y mi tía era sus ojos. En la mañana iba, le daba la vuelta: ‘¿Qué necesitas?’. Tomate, cebolla, se lo acercaba; en la tarde le llevaba refresco, pan, a lo mejor no era mucho, somos personas humildes”.
La familiar relató que Margarita vivía en la Tercera Avenida, cerca del sitio donde ocurrió el accidente. Recordó que el día del percance había subido al bulevar y se sentó en una banca para dirigirse al Seguro Social, momento en que fue atropellada.
“Vivía en la Tercera Avenida, ahí donde ocurrió el accidente. Ella subió, se sentó en la banquita, se la llevó el fulano”.
Margarita cumpliría 53 años el próximo 29 de octubre. Sus familiares ya comenzaban a preparar el festejo y, al enterarse de que sus sobrinos querían celebrarla, ella les pedía que no gastaran dinero.
Sin embargo, para sus seres queridos, festejarla era una forma de demostrarle el cariño que durante años ella entregó a su familia y a su comunidad.
Ahora, además del dolor por su pérdida, sus familiares demandan que se haga justicia y que se esclarezcan plenamente las circunstancias del accidente que terminó con la vida de Margarita.





