Vida Diaria/Rosa Elena Gonzalez
Hoy es el Día Mundial de la Alegría, seguramente mucha gente tiene
motivos suficientes para estar alegre, pero se duda que por decreto la
totalidad de las personas en el mundo entero experimenten por lo
menos unas horas esa sensación.
Quizá quienes celebrar algún triunfo o algo especial se sientan alegres,
talvez los que le pegaron al gordo, el premio mayor de la lotería, anden
brincando de contentos, o los que cobraron su quincena y no tienen
deudas tengan algo de alegría, pero es imposible que la generalidad de
las personas, universalmente, bueno, ni siquiera en una comunidad,
estén alegres todo este día.
Pero bueno, el caso es que hoy es el Día Mundial de la Alegría, aunque
ésta, al igual que la felicidad, es relativa y no necesita una fecha en el
calendario para que la gente experimente esa sensación, en ocasiones
surge a la menor provocación, pero por lo general necesita motivos
directos para hacerse sentir.
Quedo institucionalizado el 1ro. de agosto de cada año como el Día
Mundial de la Alegría en el 2010, es una celebración prácticamente
nueva, la verdad, la mayoría de la gente ni siquiera sabe que existe esa
fecha conmemorativa, y aunque lo supieran, es imposible que todo el
mundo se sienta alegre hoy solo porque así está establecido.
Además, estaríamos muy mal si solo esperáramos que llegara el 1ro.
de agosto para estar alegres y el resto del año la gente estuviera triste,
pues la tristeza es mala consejera, es un estado no recomendable,
pero, en ocasiones, imposible de alejar.
Asegura un psicólogo que también es bueno sentir tristeza porque eso
nos hace más humanos, quizá tenga razón, pero ésta debe ser
pasajera, no es bueno que la gente se instale en ella pues se generan
entornos insostenibles.
Está comprobado que muchas veces la gente cae en conductas
inapropiadas debido a la tristeza pues les hace caer en desesperación,
stress, ansiedad y en ocasiones se torna en violencia, razón por la cual
se debe procurar no caer en ella por más complicadas que puedan ser
algunas situaciones.
Talvez esa es la razón, olvidarse de las tristezas, que ALFONSO
BECERRA en un congreso internacional realizado en Chile propuso la
instauración del Día Mundial de la Alegría, aunque se insiste, no se
puede estar alegre por decreto, menos es recomendable que solo un
día al año se sienta esa emoción, pero si es bueno tener actitud
positiva, buscar y generar entornos afables, alegres.
Cierto es que estar alegre es más que bueno, de hecho, la alegría
ayuda a disminuir los niveles de stress, la ansiedad y refuerza el
sistema inmunológico, aparte de que facilita la empatía y mejora las
relaciones cotidianas.
Como dijera la abuela, una persona con buen ánimo, alegre, cabe
donde quiera, es decir, tiene más capacidad para aumentar su círculo
social, de amistades y fortalece los lazos familiares, pues es más
agradable convivir con personas alegres que con gente apática.
Reiteramos, es imposible que por decreto se pueda sentir alegría en el
mundo entero, pero por decisión intentémoselo, todos los días hay que
sacarle a la vida chispazos de felicidad, y si, aunque usted no lo crea
tiene uno o varios motivos para sentirse alegre.





