Golpe a golpe/Juan Sánchez Mendoza
La propuesta de regular el contenido de los medios audiovisuales, al
través de una nueva ley que determine lineamientos generales, para la
protección de los derechos de las audiencias en radio y televisión, sería
el principio de un proyecto presidencial para, legalmente, acallar a sus
críticos.
Fuentes oficiales aseguran que ‘no es un mecanismo de censura’.
Sin embargo, los concesionarios estiman que es una ‘ley mordaza’.
Esta reforma proyectada a la Ley en Materia de Telecomunicaciones y
Radiodifusión, aseguran sus promotores, ‘está diseñada para
empoderar a ciudadanos frente a los abusos comerciales o la
desinformación’, cuando la vía sería más corta al cambiar de sintonía o
canal.
Sin embargo, como puntos estratégicos del proyecto, aparecen estos:
1) Distinción de contenidos.
Para que los medios diferencien, claramente, su información noticiosa,
de opinión y publicidad, con menciones explícitas, cortinillas y mensajes
en pantalla.
2) Códigos de ética obligatorios.
Los concesionarios de la radio y la televisión deberán emitir, registrar y
publicar un código de ética propio para asegurar el respeto a la
información
3) Defensor de las audiencias:
La designación de un defensor ‘independiente’, para recibir, analizar y
responder formalmente las quejas del público, pero nombrado por la
misma empresa.
4) Garantía de información veraz:
Se fortalece el derecho de la ciudadanía a recibir información verídica y
oportuna, otorgando herramientas para confrontar la desinformación.
5) Derecho de réplica efectivo:
Facilita mecanismos ágiles para que las audiencias exijan corrección de
datos falsos o inexactos, que afecten su imagen o entorno.
6) Inclusión y accesibilidad:
Introduce la obligatoriedad de medidas de accesibilidad para personas
con discapacidad auditiva y representaciones visuales inclusivas.
7) Protección a vulnerables:
Mandata que la programación respete los derechos humanos, elimine
la discriminación y asegure el interés superior de la niñez.
8) Foco en autorregulación:
El modelo prioriza que los propios medios resuelvan inconformidades,
mediante sus defensorías internas antes de recurrir a sanciones
estatales.
En teoría, la proyectada nueva reglamentación, sería la panacea para
dejar de oír mentiras cada mañana.
Como sea, los derechos de las audiencias es el conjunto de principios
legales y de las garantías que protegen a los ciudadanos de contenidos
no verídicos (radio, televisión y telecomunicaciones) pues su objetivo
principal es asegurar que los medios cumplan con criterios de calidad,
veracidad y pluralidad, equilibrando la libertad de expresión con la
responsabilidad social.
Difícilmente prosperará esta iniciativa, pues es una copia, mal copiada,
del proyecto reformatorio (en la materia), promovido (2013) por el
entonces presidente Enrique Peña Nieto, cuando se crearon y elevaron
a rango legal los derechos de las audiencias en México y,
posteriormente, la expedición de la Ley Federal de Telecomunicaciones
y Radiodifusión (2014).
Actualmente –según cifras oficiales–, existen 2,026 radiodifusoras, en
el país, autorizadas por el gobierno federal: 1,956 de Frecuencia
Modulada (FM) y 365 de Ampliación Modulada (AM)
También 872 estaciones de televisión con licencia independiente, que
operan con autorización gubernamental.
Ciertamente, en su mayoría transmiten con harto desparpajo mentiras
viles; supuestos y orientan los contenidos, acorde a sus propios
intereses.
Así como en las mentadas ‘mañaneras’.
Por eso evito sintonizar la radio y los noticieros televisivos, aunque las
redes sociales y medios tradicionales impresos no cantan malas
rancheras.
En concreto, estimo que el proyecto regulatorio del contenido de radio y
televisión, es un intento de evitar las críticas al gobierno federal –léase
a Claudia Sheinbaum Pardo–, y, de paso, una medición para promover
una ley mordaza.
También, por supuesto, la excusa para mentir y luego aceptar yerros.
Lo digo con pleno conocimiento de causa.
a) Cuando Sheinbaum habla de una recuperación económica la deuda
externa de México supera los 19 billones de pesos, mientras Enrique
Peña Nieto cerró su administración (en 2018) con cerca de 3.9 billones;
b) En su ‘mañanera’, Claudia se ofendió por la difusión de una persona
asoleándose en un balcón de Palacio Nacional, asegurando que la foto
era mentira, pero al comprobársele que era cierta, reculó, dejándola
malparada en cuanto a credibilidad.
c) En un ‘informe mañanero’, afirmó que, los estudiantes universitarios
durante los regímenes del PRI y el PAN no tenían becas, cuando ella
cursó estudios superiores becada por el gobierno; y, como cuarto
ejemplo éste:
d) Que los productores agrícolas, nunca tuvieron apoyo, en regímenes
priistas y panistas, cuando precisamente fue el tricolor el iniciador de
apoyo al campo con diversos programas.
De cualquier forma, el proyecto reformatorio es defendido a ultranza.
¿Y acaso el proyecto también alcanzará a la ‘mañanera’?
Correo: jusam_gg@hotmail.com





