El Resbalón/Mario Prieto
En el caso de la urbe petrolera, las cosas están que
arden. Ninguno de los actores políticos que se la quieren
jugar rumbo al 2027 la tiene fácil; todos tendrán que
trabajar mucho y meterle mucha lana para poder ganar.
Todos quieren ser alcaldes: Erasmo González busca ir a
la reelección, pero también los diputados Adrián Cruz,
igual que Claudio de Leija. A Cynthia Jaime (quien es la
más novata en la política) no le caería nada mal echarse
a la bolsa la presidencia municipal, y en la misma
sintonía se encuentra el diputado federal Adrián
Oseguera, quien, aunque no lo ha reconocido
públicamente, es un hecho que está trabajando para
buscar regresar a la presidencia municipal de Ciudad
Madero.
Todos quieren ruñir el hueso grande y muchos de ellos
están jugando sucio, pues se han sumergido en un juego
de todos contra todos. Se están “sacando sus trapitos al
sol” con tal de tratar de arrebatar la nominación.
Varios, neta, varios, cuentan con su granjita de bots (que
no se hagan patos) para estar “golpeteando” a su
enemigo. Lo raro es que la guerra es interna, entre los
propios guindas. Las traiciones están a la orden del día
en la tierra de Víctor García.
La pelea estelar por la candidatura a la alcaldía de esta
ciudad la protagonizan Erasmo y Adrián Oseguera. Es un
secreto a voces que son adversarios políticos, que no se
llevan bien. Lo peor es que se han dado hasta por debajo
de la mesa, con el sartén y la olla de los frijoles.
Ciudad Madero representa un foco rojo para el partido
Morena. Los que mandan en este organismo político ya
no saben cómo calmarlos y ponerlos en orden.
Hasta el momento, de acuerdo con los grillos capitalinos,
en un acuerdo todavía preliminar (que se puede caer), la
boleta podría ir así: Erasmo para la alcaldía; a las
diputaciones, Claudio de Leija, de quien su trabajo
político ha sido muy pobre, pero no tienen más opciones
y, pese a que ya no lo quiere su padrino político, que es
ni más ni menos que el Junior, pues tal parece que se va
a colar.
Adrián Cruz, a quien el Number One le sigue
reconociendo su lealtad, tras haber sido un preso político
durante 56 días, en tiempos de Cabeza de Vaca, por
defender la causa morenista a la gubernatura, estaría
manteniéndose en la pluri.
Cynthia Jaime se mantiene como un cuadro femenil
fuerte, aunque le ha hecho falta mucho trabajo, e insisto
en que, le guste o no, tiene que aclarar los
señalamientos que le han realizado públicamente (ella
sabe y sabe bien a lo que me refiero), porque una
diputación no tiene nada que ver con una cabina de
radio; esto es otro boleto.
Hace días se tomaron todos ellos (menos Oseguera) una
foto en una cena, tratando de mostrar músculo, pero yo
les recomendaría a muchos de ellos que, en lugar de
andarse tomando fotos donde no asustan ni a los
mapaches de las escaleras, mejor vayan al Oxxo a
comprarse una pastillita de Ubícatex para que entiendan
su realidad y se pongan a trabajar en donde les hace
falta.
No se deben aprovechar del hecho de que el partido
Morena anda bien sin candidatos. Ahora hay que ver si
los posibles abanderados le van a sumar o le van a
restar al partido.
De confirmarse esta fórmula, Claudio de Leija y Cynthia
Jaime deberán tener la meta de tener su propio capital
político y aportar votos. Ya no deben dejarle todo a quien
seguramente será el candidato a la presidencia
municipal, Erasmo González, porque se supone, y digo,
se supone, que tuvieron tiempo suficiente para hacer
contacto con la gente.
Adrián Oseguera podría estar repitiendo en la diputación
federal pluri.
Remarco: esto puede cambiar. Lo digo porque hay
mucha raza, pero mucha, que no está de acuerdo con
varias de las posibles candidaturas, pero hay que ser
realistas y … solo un bombazo gringo podría borrar a
varios de la boleta.
ROBAN AL GUARACHES…
Al presidente del Comité Municipal del PRI en la urbe
petrolera, Ricardo Estrada, mejor conocido como el
Guaraches, no lo respetan ni los ladrones.
Pues cuenta la raza que, hace unos días, le robaron los
aires acondicionados que había comprado y hasta las
cámaras de vigilancia, pero pues él tiene la culpa: ha
convertido estas oficinas en un safari, todo porque le
duele el codo pagar quien le chapolie.
Lo que debería hacer Ricardo Estrada es renunciar,
porque acaba de recibir una plaza petrolera en el área de
mantenimiento del Hospital Regional de Pemex y, si
antes no abría el partido, ahora menos va a tener
chance.
Y todavía les ha puesto que va a tener el cinismo de
querer buscar la primera regiduría en la planilla de quien
resulte candidato del PRI a la presidencia municipal de
esta ciudad. Eso es lo único que busca; ese es el único
interés que siempre ha tenido Ricardo Estrada.
No se vale chillar





