INTERIORES/Carlos López Arriaga
Cd. Victoria, Tam. La prospectiva antioficialista para el bienio venidero podría prestarse al
espejismo; la prolongación del autoengaño experimentado en la opinión pública en torno a la
figura de XÓCHITL GÁLVEZ, principal candidata opositora a la Presidencia en 2024.
Ciertamente, hay un nicho de mercado respetable para partidos y figuras políticas que deseen
proyectarse como alternativas a MORENA. Aunque esto no significa que individuos y
organizaciones demuestren capacidades para capitalizar la inconformidad ciudadana.
Y esto es algo que se viene diciendo desde mediados del sexenio pasado. Hay atonía
(debilidad, anemia de cuadros) en los viejos partidos (PAN, PRI) y una visión cortoplacista de
fuerzas emergentes como MC y PVEM.
Ya habíamos visto escenarios así en las décadas finales del siglo pasado, cuando las
oposiciones se reacomodaban ante el todopoderoso partido oficial, entonces tricolor, hoy
guinda.
La diferencia ahora es que no vemos los equivalentes a CUAUHTÉMOC CÁRDENAS,
HEBERTO CASTILLO, PORFIRIO MUÑOZ LEDO, MANUEL CLOUTHIER o, finalmente,
VICENTE FOX.
En el presente 2026, y con miras a las contiendas de 2027, 2028 y 2030, la caballada luce más
flaca que nunca. Es anemia, también, en curules, escaños, alcaldías, gubernaturas.
Escaso respeto inspira el CEN albiazul a cargo de JORGE ROMERO HERRERA. Ni narrativa
ni presencia llenan la silla donde alguna vez destacaron personalidades como LUIS H.
ÁLVAREZ o CARLOS CASTILLO PERAZA.
Líder comodino, cercano en actitud a su antiguo adversario y hoy compañero de ruta, ALITO
MORENO, administrador en jefe de lo que alguna vez fue la aplanadora priísta.
ALITO tiene asegurada su conexión presupuestal hasta el 2030, fecha en que concluye su beca
senatorial. La diputación de ROMERO caduca en 2027, aunque nadie descarte su
permanencia, si recordamos que la ley antirreelección, promovida por la doctora SHEINBAUM,
aplicará, de manera obligatoria, también en 2030.
REACOMODOS
Si la fuerza partidista ha sufrido mermas en territorios, los regenteadores al menos aseguraron
su permanencia en el presupuesto. Si la leche es poca, al niño le toca. Dieta, gastos de
representación, vehículos, choferes, personal de seguridad, todas esas cosas que la gente
extraña cuando deja la silla.
Lo vimos en Tamaulipas, donde los líderes estatales de los membretes perdedores se
preocupaban más por calcular un buen salto a la bienhechora curul, que por el bien de sus
partidos.
A fuerza de combatir a quienes veía superiores en popularidad y capacidades, PANCHO
CABEZA persiguió con saña a figuras del PAN como CARLOS y CARMEN LILIA
CANTUROSAS, provocando que ambos migrasen a MORENA. También lo hizo contra MAKI
ORTIZ y su hijo CARLOS PEÑA, quienes, por igual, se acogieron al refugio guinda para luego
encontrar acomodo en el Verde.
¿Qué capital humano tiene el panismo tamaulipeco en la víspera de dos años electorales?…
Igual que su Comité Nacional: pura gente de medio pelo. Es el precio que se paga por abolir la
diversidad de pensamiento.
La uniformidad mediocre, donde el ideólogo más representativo acaso fuera ISMAEL CABEZA.
Y donde parece volver por sus fueros un campirano de bajísimo perfil como es el TRUKO
VERÁSTEGUI, cuya imagen fue inflada a golpes de presupuesto en 2022, para consagrarlo
candidato gubernamental.
VECINDARIO REGIONAL
Caso atípico el de Nuevo León y Coahuila, donde el PRI sigue dando muestras de “punch”,
gracias a la fuerza de sus figuras locales y pese a las torpezas reiteradas de ALITO.
A nadie sorprende que el mejor gallo del PAN sea el principal aspirante del PRI, ADRIÁN DE LA
GARZA, alcalde de Monterrey. Quien ya fue candidato en 2021, cuando el torbellino de dólares
desatado por SAMUEL GARCÍA, agarró divididos a sus oponentes: ADRIÁN por un lado; el
panista FERNANDO LARRAZÁBAL en distinto carril y CLARA LUZ FLORES por MORENA.
Sin considerar ahora los números de CLARA LUZ (14.02%), considerando tan solo el 27.9% de
votos obtenidos por ADRIÁN, más el 18.33% de LARRAZÁBAL, la suma bastaba para superar
al 36.7% de SAMUEL.
De aquí surgió la idea de unir fuerzas que ha venido permeando en ambos partidos, cuyas
bancadas en el congreso neoleonés han trabajado muy de cerca para defenderse de las
arbitrariedades perpetradas por SAMUEL.
Según el secretario de Acción Política del PAN, SANTIAGO TABOADA, la posibilidad de una
alianza PRI-PAN tras la silla estatal se definiría en diciembre próximo. Ello pese a que JORGE
ROMERO insiste en negar dicha alianza, aduciendo que sería “una resta”.
Habría en esta consideración de ROMERO un cierto temor al triunfo. La posibilidad de que, tras
una eventual victoria de ADRIÁN, el PRI termine devorándose a su aliado panista.
Teóricamente, llegarían ambos al Palacio de Cantera, pero con una preponderancia insalvable
en favor del tricolor.
Parece un hecho que el PAN se está desmoronando en la esquina noreste de la República:
Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. Lo comenté aquí a propósito de la elección intermedia en
tierras coahuilenses.
La del pasado junio, donde el PRI se llevó carro completo (51.34% de voto) y MORENA se
apuntó el 22.87%, mientras Acción Nacional se fue hasta el sótano, con un miserable 2.19% del
sufragio. Todo un aliciente para el priísmo neoleonés.
Columnas anteriores:
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