El Resbalón/Mario Prieto
Arnulfo Rodríguez Treviño, dirigente de la Sección 30 del SNTE, y su grupo VIP solo se han
dedicado a hacer negocios personales a costa de la educación pública de los niños
tamaulipecos, y eso no se vale.
Está haciendo “negocios” al mandar plazas de maestros exclusivamente a municipios de
Tamaulipas, donde ha hecho “arreglos políticos” para beneficiar a su bolsillo y cartera personal.
La distribución del personal docente tendría que responder a criterios educativos transparentes:
matrícula, grupos sin profesor y comunidades con mayor rezago. Sin embargo, los
señalamientos apuntan a que esta decisión podría tener un trasfondo político.
La Secretaría de Educación de Tamaulipas debe vigilar que no se esté dando “mano negra” en
la distribución desigual de las nuevas plazas; debe explicar los criterios utilizados y señalar
quién tomó las decisiones. Recuerden que tanto peca el que mata la vaca como el que le
agarra la pata.
Don Arnulfo anda más ocupado y preocupado por venderse al mejor postor rumbo al 2028,
cuando será la renovación de la gubernatura, que por cumplirles a los maestros, y los está
traicionando.
Hay maestros que le están cuestionando y exigiendo que aclare el hecho de que las plazas no
están siendo utilizadas políticamente. Este señor está prostituyendo y malbaratando a la
Sección 30 del SNTE.
Por eso lo tachan de traidor y de “vendido”, y ya no lo quieren en la dirigencia. La raza
magisterial quiere que se vaya a su casa a rascarse el ombligo y que deje de estarle haciendo
daño al magisterio.
No se descarta que don Arnulfo busque utilizar como moneda de cambio el voto magisterial por
una diputación plurinominal en el Congreso de Tamaulipas.
Aunque hay dos cosas de las que don Arnulfo, aunque vaya con los brujos de Catemaco y ni el
Chapulín Colorado lo va a salvar: una es su salida del sindicato, pues sus días están contados;
el que va a llegar lo va a sacar a patadas y, con diputación o sin ella, lo van a auditar y
procederán contra él ante cualquier irregularidad que resulte de algún “pellizcón” o mordida al
dinero de los maestros sindicalizados tamaulipecos.
Llegue quien llegue a relevarlo, lo primero que hará será fiscalizar el SARTET, que es el
Sistema de Ahorro para el Retiro de los Trabajadores de la Educación de Tamaulipas, para
descartar o corroborar algún
desvío.
Arnulfo Rodríguez va a pasar a la historia del SNTE como el secretario general más odiado y
vomitado por los maestros; eso se los aseguro.
DURO GOLPE CONTRA CABEZA DE VACA
Las declaraciones de Gloria Molina, que salieron a la luz pública por medio de las redes
sociales, golpean directamente a Francisco García Cabeza de Vaca. La exsecretaria aseguró
que recibió instrucciones para entregar contratos a empresas de dudosa procedencia.
Para Cabeza de Vaca, el señalamiento es delicado porque proviene de una integrante de su
propio gabinete. Negarlo no será suficiente: deberá responder con documentos y pruebas.
Gloria Molina rompió el silencio y señaló al exgobernador, y lo hace ver que no es tan santo
como se presume, ahora hay que ver qué otros ex funcionarios estatales resultan embarrados
de estiércol.
Pero Molina tampoco puede deslindarse por completo. Como titular de Salud, conoció, autorizó
o permitió decisiones dentro de la dependencia. ¿Por qué esperó tantos años para
denunciarlo? Esa es la pregunta.
Recuerde: ¡No se vale chillar!





