Cynthia Gallardo
La Razón
Después de varios años de solicitar la rehabilitación de la techumbre, las y los comerciantes del mercado municipal Manuel Ávila Camacho ven finalmente una luz de esperanza para recuperar la afluencia de clientes y devolverle vida a este tradicional centro de abastos de Tampico.
Roberto Márquez Pérez, líder de locatarios, reconoció que la obra representa una oportunidad para quienes, pese a las dificultades y a la poca presencia de compradores, han mantenido abiertos sus negocios.
“Ya tiene mucho desde administraciones pasadas… ya le están echando ganas, ya empezaron a hacer la techumbre, esperan que traigan las láminas yo creo que como unos 10 días más o menos espero… y sí, que la pongan de una vez y cuando mucho un mes”
Para las y los comerciantes, contar nuevamente con una techumbre en mejores condiciones no sólo significa mejorar la imagen del mercado, sino ofrecer un espacio más digno y seguro para quienes trabajan ahí y para las familias que todavía acuden a realizar sus compras.
A esta expectativa se suma la aprobación del cabildo de Tampico para la construcción de la preparatoria federal Margarita Maza, proyecto que de acuerdo con Márquez Pérez, podría convertirse en otro detonante para la actividad comercial de la zona.
El líder de las y los locatarios confió además en que el desarrollo del paseo turístico Canal de la Cortadura genere un mayor flujo de personas hacia el mercado.
“Nos van a beneficiar, hay unos terrenos baldíos a lado del mercado. Ojalá le echen una miradita para reactivar la zona”
En este sentido, propuso que los solares baldíos ubicados en la periferia sean aprovechados o puestos a la venta, con el objetivo de atraer nuevos proyectos y generar actividad económica en un sector que, consideró, tiene potencial para recuperar su dinamismo.
Actualmente, el movimiento comercial en el mercado Manuel Ávila Camacho es reducido. De aproximadamente 40 locales, sólo unos 15 permanecen activos, debido principalmente a la escasez de clientes.
Ante esta situación, comerciantes han tenido que adaptarse a los nuevos hábitos de consumo y recurrir a las redes sociales para promocionar sus productos y mantener sus ventas.





