Cynthia Gallardo
La Razón
Un atractivo que no siempre aparece en las postales, pero que puede convertirse en una experiencia turística de alto valor tiene Tampico: sus aves y la posibilidad de observarlas en su hábitat natural.
Para Tony Yarto, director de Incubatour, la riqueza natural de Tampico abre una oportunidad para que las y los prestadores de servicios turísticos dejen de competir únicamente por volumen de visitantes y comiencen a ofrecer experiencias especializadas para mercados específicos.
Un ejemplo es el avistamiento de aves, una actividad dirigida a visitantes que buscan contacto con la naturaleza y que puede alcanzar un precio de hasta 3 mil 900 pesos por persona.
“Un recorrido que es más para premium, que es el avistamiento de aves, aprovechar el mercado que tiene un potencial enorme… Un recorrido en lancha tradicional acompañado por un especialista que especifica las especies que aparecen durante el recorrido… el avistamiento de aves Premium de 3 mil 900”
La propuesta combina un recorrido en lancha con el acompañamiento de un especialista que ayuda a identificar las especies que pueden observarse durante la travesía.
Yarto explicó que este tipo de productos demuestra que el turismo no necesariamente necesita grandes cantidades de visitantes para ser rentable.
“Es enseñar también que no necesitamos volumen para que el negocio turístico rinda. Está enfocado a mercados de alto poder adquisitivo que pueden pagar esa experiencia y la buscan y que afortunadamente Tampico tiene especies endémicas consideradas como joyas”
El director de Incubatour señaló que Tampico cuenta con seis rutas turísticas, entre ellas recorridos diurnos y nocturnos por la Laguna del Carpintero, además de circuitos por el Centro Histórico que incluyen sitios como el Museo de la Ciudad.
Son experiencias que permiten diversificar la oferta turística y, al mismo tiempo, generar ingresos para guías, lancheros, prestadores de servicios y otros negocios vinculados con este sector.
Convertir el avistamiento de aves en una experiencia turística especializada podría ser una de las formas de hacer que esa riqueza natural también se transforme en oportunidades económicas para la ciudad.





