Por Antonio H. Mandujano
La Razón
Tamaulipas enfrenta un importante reto para hacer más eficiente el uso del agua en el campo, ya que alrededor de 600 mil hectáreas de superficie agrícola son de riego y la gran mayoría todavía opera mediante sistemas por gravedad, un esquema que presenta importantes deficiencias en la conducción y aprovechamiento del recurso.
El secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, Raúl Quiroga Álvarez, reconoció que el rezago es considerable y que, aunque se ha avanzado en la tecnificación, los trabajos todavía no se realizan al ritmo que requiere el estado.
“En Tamaulipas tenemos casi 600 mil hectáreas de riego y la inmensa mayoría son de riego por gravedad, es decir, riegos con poca eficiencia”, señaló.
Ante este escenario, dijo que el Gobierno de Tamaulipas trabaja junto con la Comisión Nacional del Agua y los propios usuarios en programas para rehabilitar y modernizar la infraestructura hidráulica de los distritos y unidades de riego.
Asimismo, Quiroga Álvarez explicó que estos trabajos se realizan mediante programas cíclicos y con recursos federales, estatales y de los productores, bajo el esquema del Fondo de Fomento Agropecuario del Estado de Tamaulipas (FOFAET).
La prioridad, dijo, está en recuperar la infraestructura básica que permite llevar el agua hasta las parcelas, por lo que buena parte de los recursos se destina a rehabilitar y modernizar canales, drenes, compuertas y caminos de operación.
“Lo que les urge a los usuarios es atender las redes de canales, de drenes, de caminos, y casi todo el presupuesto se va por eso”, explicó.
Llera también entra en el esfuerzo
En el caso de Llera, el funcionario aclaró que no se trata de un distrito de riego, sino de unidades de riego, entre ellas la Emiliano Zapata, donde ya se han destinado recursos para mejorar su infraestructura.
Uno de los principales trabajos ha sido el revestimiento de canales, con el objetivo de mejorar la conducción del agua y reducir las pérdidas que se presentan durante su traslado hacia las zonas agrícolas.
“Desde hace ya algún tiempo les hemos metido buenos recursos, sobre todo para enlozar sus canales”, indicó.
Aunque reconoció que todavía falta mucho por hacer, aseguró que Llera es una de las zonas donde se ha mantenido la inversión tanto en infraestructura como para avanzar en la tecnificación de los sistemas.
El funcionario señaló que la modernización del riego representa uno de los principales retos para Tamaulipas, particularmente porque transformar los sistemas tradicionales por gravedad requiere fuertes inversiones y una intervención gradual en una superficie agrícola de gran extensión.
“Siempre hace falta, porque acuérdense que en Tamaulipas tenemos casi 600 mil hectáreas de riego y hemos ido avanzando en la tecnificación, no al paso que quisiéramos, pero hemos ido tecnificando”, puntualizó





