Por Cynthia Gallardo
La Razón
Los casos de violencia vicaria continúan haciéndose visibles en Tamaulipas, mientras que numerosas víctimas aún no se acercan a las autoridades ni a organizaciones civiles para denunciar y solicitar apoyo, advirtió la abogada Nury Romero Santiago, integrante de la Barra de Abogadas.
La litigante informó que actualmente lleva seis casos formalizados y señaló que, desde que comenzaron a trabajar en esta problemática, realizaron un censo que permitió identificar a 70 víctimas únicamente en la zona sur del estado.
Posteriormente, comenzaron a documentar situaciones similares en municipios como Ciudad Victoria, Matamoros, Reynosa, Río Bravo y Nuevo Laredo, lo que evidencia que esta forma de violencia también está presente en otras regiones de Tamaulipas.
Romero Santiago consideró que el número de víctimas podría ser considerablemente mayor, debido a que muchas mujeres todavía no denuncian o desconocen las herramientas legales disponibles para enfrentar este tipo de agresiones, en las que se utiliza a hijas e hijos como instrumento de control, presión o daño contra las madres.
Uno de los principales obstáculos que enfrentan las víctimas, dijo, es la lentitud de los procesos judiciales, ya que la presentación de recursos de impugnación puede prolongar los litigios y retrasar el cumplimiento de las resoluciones emitidas por los tribunales.
Ante este panorama, la abogada planteó la necesidad de establecer mecanismos que impidan el uso reiterado de recursos legales con fines dilatorios, a fin de evitar que las resoluciones judiciales pierdan efectividad y que las víctimas permanezcan durante largos periodos en condiciones de vulnerabilidad.
Advirtió que la justicia no solo debe reconocer la violencia vicaria, sino también garantizar que las medidas y resoluciones se cumplan oportunamente, pues los retrasos judiciales pueden agravar el daño emocional y familiar que enfrentan las mujeres y sus hijas e hijos.





