Antonio H. Mandujano
Las lluvias recientes le dieron un nuevo impulso al gusano barrenador en Tamaulipas, donde los casos activos aumentaron a 57, luego de que hace aproximadamente un mes se había logrado reducir la cifra hasta 10, informó el secretario de Desarrollo Rural, Antonio Varela Flores.
El funcionario explicó que las precipitaciones generaron condiciones favorables para la alimentación de la mosca que provoca esta plaga, lo que derivó en un repunte de las infestaciones que afectan al ganado.
“Las lluvias nos perjudicaron porque al haber más lluvias se crea un hábitat más propicio para la alimentación de la mosca y eso nos incrementó los casos”, señaló Varela Flores.
Y es que, tras haber alcanzado uno de sus niveles más bajos, con apenas 10 casos activos, el estado enfrenta nuevamente un incremento que obliga a reforzar las acciones de prevención, detección y tratamiento directamente en el campo.
Varela Flores indicó que las brigadas mantienen los trabajos para atender a los animales afectados y evitar que las infestaciones continúen propagándose.
Sin embargo, confió en que el cambio de condiciones climáticas, particularmente con la llegada de los frentes fríos, contribuya a frenar la presencia de la plaga y permita que los casos activos vuelvan a disminuir.
“Esperamos que en las próximas semanas vuelva a decrecer los casos activos”, expresó.
El secretario aclaró también que la reducción no será inmediata, debido a que los casos activos tardan alrededor de 15 días en desactivarse, por lo que será necesario esperar entre dos y tres semanas para observar si las medidas aplicadas y las condiciones meteorológicas favorecen una tendencia a la baja.
Mientras tanto, aseguró que Tamaulipas continuará con los tratamientos y las medidas preventivas para contener el gusano barrenador y evitar que el repunte registrado después de las lluvias se prolongue.





