INTERIORES/Carlos López Arriaga
Cd. Victoria, Tam. El ataque a la Guardia Costera norteamericana, el 26 de septiembre
pasado, ofrece detalles geográficos más allá del solitario poblado de Garceño, Texas, y su
medio millar de habitantes.
Para una mejor identificación, se ubica en el condado de Starr junto a la carretera 83, entre
Roma y Río Grande City. Más interesante aún, en la ribera sur corresponde al municipio de
Camargo, a la altura de sus legendarios Guardados de Arriba y Guardados de Abajo.
De tales parajes habrían partido los disparos que impactaron a la embarcación la semana
antepasada. Medio centenar de plomazos, se dijo, sin daño humano, ni afectación mayor en
sus equipos. Cuatro atacantes con armas automáticas, fue el dato escueto de los agresores.
Más aparatosa fue la respuesta gringa. Su despliegue de cientos de soldados en el Valle del
Río Grande y una queja por escrito turnada desde Washington a nuestra cancillería.
Lo cual ameritó la respuesta de la doctora SHEINBAUM pidiendo evidencias de lo sucedido y
añadiendo que, del lado mexicano, ni Defensa ni Marina ni Guardia Nacional detectaron el
episodio.
En la estadística binacional se sabe de entre 15 y 20 incidentes anuales a lo largo de la línea
fronteriza, de los cuales, la mayoría son disparos con fines de intimidación táctica. Las rutas de
los cárteles no quieren mirones y menos con uniforme.
EL ANTECEDENTE
Una respuesta institucional más estructurada vino este domingo cuando echaron a andar el
llamado “Operativo Espejo”, en ambos corredores y sobre la línea limítrofe, con especial
atención a la llamada “frontera chica”: Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz.
Con la participación de 500 efectivos del Ejército y la Guardia Nacional, dos helicópteros UH-60
de la Fuerza Aérea, drones y equipos antidrones. Amén de 159 elementos navales en
Matamoros bajo la denominada operación Sable.
En paralelo, se desplegó medio millar de tropas estadounidenses, con personal del Comando
Norte y la Guardia Costera, concentrados en el mismo tramo, pero del lado gringo. Hay el
antecedente de una operación similar en 2025.
Estaba recién llegado TRUMP. Lanzaba amenazas en diversas direcciones, utilizando los
impuestos como feroz arma disuasiva. El día 3 de febrero, CLAUDIA y DONALD pactaron
pausar un mes los aranceles del 25% que Washington pretendía aplicar a las importaciones
mexicanas. Dos días después, el 5, iniciarían las operaciones.
COLABORACIÓN
Fue entonces cuando México se comprometió a desplegar 10 mil elementos de la Guardia para
frenar el tráfico de fentanilo y contener el otro problema que quita el sueño a DONALD: la
migración irregular.
A cambio, SHEINBAUM lograría una promesa inédita de la Casa Blanca. Combatir el flujo de
armas de alto poder hacia territorio mexicano. El Operativo Frontera Norte movilizó tropas
desde el sureste hacia 18 puntos sobre la línea divisoria. Grandes contingentes hicieron
presencia desde Tijuana y Ciudad Juárez, hasta Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros.
Es el antecedente de la Operación Espejo que hoy vemos en la frontera chica tamaulipeca, con
cada fuerza operando en su territorio. Patrullajes simultáneos, coordinados con la Fuerza de
Tarea Conjunta Frontera Sur del Comando Norte.
¡SOBREVIVIÓ!
Recordando a la reclusa CHRISTA PIKE, una rubia cincuentona referida en este espacio el
martes pasado (https://x.gd/DlYpF), ¿qué cree usted?, ¡despertó!… Somnolienta, atarantada,
recuperó el conocimiento, también el habla y, aunque no recuerda mucho sobre su fallida
ejecución, dice estar muy enojada con la autoridad.
Y bueno, conociendo la propensión norteamericana a lucrar con cualquier cosa que haga ruido
mediático, ¿qué opciones habría?
(1) En principio, demandar a la autoridad de Tennessee por producirle sufrimiento innecesario
en una ejecución que debió realizar de la manera más eficaz posible. (2) Demandar también a
DONALD TRUMP por sugerir un pelotón de fusilamiento tras ser informado de la falla en el
procedimiento.
(3) Decir, tal vez, que su vida se salvó por intervención de alguna fuerza sobrenatural. Y aclarar
de qué bando, el de la luz o la oscuridad. (4) Publicar sus memorias. A estas alturas deben
estar haciendo fila los escribanos a destajo, dispuestos a convertir en bestseller sus recuerdos
(¿cuánto podrían ofrecer Random House por la exclusiva?).
(5) Una bioserie en Netflix, HBO, Prime, tal vez. (6) Buscar un cargo de elección en algún
distrito de California, donde el votante luciferino más abunde. (7) Posar para alguna revista de
señores (opción ya muy desprestigiada)..
Cabe esperar, incluso, que grupos civiles de derechos humanos pidan su libertad, recordando
que ya llevaba 31 años presa (desde 1995).
Es también atractiva la polémica de tipo jurídico. Si su sentencia de ejecución ya se cumplió
(con lujo de repetición, porque la mujer recibió dos cargas de pentobarbital), ¿tiene derecho a
reclamar su libertad?…
Ya es tema central en los medios. Los abogados defensores (a saber, LUKE IHNEN y RANDY
SPIVEY) podrían salir de su anonimato provinciano y brincar al estrellato mediático,
catapultados por el carácter polémico de este caso, típicamente americano.





