Por Antonio H. Mandujano
La Razón
El futuro del trasvase de agua de la presa El Cuchillo, en Nuevo León, hacia la Marte R. Gómez, en Camargo, Tamaulipas, se definirá este próximo martes 3 de noviembre, cuando sesione el Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas para analizar las condiciones de almacenamiento y los criterios establecidos en el acuerdo que regula la distribución del recurso entre ambas entidades.
La realización de esta reunión fue confirmada a Expreso por el área de Comunicación Social de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Cuenca Río Bravo, que informó sobre la sesión programada para el martes, en la que se abordará el tema del trasvase.
Por su parte, Marco Antonio Garza Acosta, presidente de módulo del Distrito de Riego 026, confirmó la misma información y señaló que los productores esperan que durante la próxima semana se alcance una resolución definitiva, luego de las negociaciones y revisiones técnicas que se han desarrollado alrededor de la disponibilidad de agua.
“La próxima semana debe de haber acuerdos definitivos; el lunes es día inhábil”, expresó, al precisar que la reunión del martes será clave para conocer el rumbo que tendrá la transferencia de agua.
De esta manera, la sesión representa un momento determinante para los usuarios agrícolas del norte de Tamaulipas, quienes dependen de los volúmenes almacenados en la presa Marte R. Gómez para garantizar el suministro destinado al ciclo agrícola.
Un acuerdo que lleva 30 años
El análisis tendrá como principal referencia los acuerdos de coordinación firmados en noviembre de 1996 entre la Comisión Nacional del Agua, los gobiernos de Tamaulipas y Nuevo León, los usuarios del Distrito de Riego 026 y Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.
Este documento, conocido como el Acuerdo de Coordinación de 1996, estableció las reglas para el aprovechamiento y la distribución de las aguas de la cuenca del río San Juan, así como las condiciones bajo las cuales debe realizarse el trasvase entre las presas El Cuchillo y Marte R. Gómez.
Entre sus disposiciones se encuentran los criterios de almacenamiento que deben cumplirse para determinar los volúmenes susceptibles de transferirse de Nuevo León a Tamaulipas.
Y uno de los puntos fundamentales es que, cuando funcionan los dos acueductos de El Cuchillo hacia el área metropolitana de Monterrey, el umbral de referencia para el trasvase es de 514 millones de metros cúbicos en la presa neoleonesa, mientras que la Marte R. Gómez debe encontrarse por debajo de los 700 millones de metros cúbicos.
En caso de operar solamente un acueducto, el umbral de referencia de El Cuchillo se reduce a 315 millones de metros cúbicos.
Esto significa que no se trata de una transferencia discrecional, sino de una operación sujeta a condiciones hidráulicas previamente establecidas, cuya revisión y determinación corresponden a la autoridad federal.
De acuerdo con los antecedentes técnicos del convenio, el excedente sobre esos umbrales es el que debe considerarse para determinar el volumen susceptible de ser enviado a Tamaulipas, siempre que se cumplan las demás condiciones operativas.
Los niveles que ponen el trasvase sobre la mesa
Los registros de almacenamiento conocidos durante octubre colocaron nuevamente el tema en el centro de la discusión.
El secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez, había informado que entre el 21 y 22 de octubre la presa El Cuchillo registraba alrededor de 688 millones de metros cúbicos, mientras que la Marte R. Gómez contaba con aproximadamente 573 millones.
Posteriormente, el 26 de octubre, el funcionario estatal señaló que El Cuchillo había alcanzado alrededor de 703 millones de metros cúbicos, una cantidad superior al umbral de 514 millones establecido para la operación de los dos acueductos.
Con las cifras de referencia de octubre, la diferencia entre el almacenamiento de El Cuchillo y el umbral de 514 millones representaba un excedente teórico de aproximadamente 189 millones de metros cúbicos.
Por su parte, a la Marte R. Gómez todavía le faltaban alrededor de 127 millones para alcanzar los 700 millones de metros cúbicos que contempla el criterio de almacenamiento.
Sin embargo, estas cantidades no representan una autorización automática ni el volumen definitivo que será transferido.
Será la CONAGUA la que deberá validar los almacenamientos al cierre de octubre, revisar las condiciones hidrológicas y establecer qué volumen, en su caso, puede enviarse.
El compromiso pendiente del agua tratada
Otro de los componentes importantes del acuerdo de 1996 es la construcción de un emisor para conducir aguas residuales tratadas de Monterrey y su zona metropolitana hacia la presa Marte R. Gómez.
El proyecto contempla una infraestructura de aproximadamente 130.6 kilómetros de longitud, con capacidad para transportar hasta ocho metros cúbicos por segundo y garantizar un retorno mínimo de 189 millones de metros cúbicos anuales hacia Tamaulipas.
Pero esta infraestructura no se ha concretado, por lo que continúa siendo uno de los reclamos de los usuarios del Distrito de Riego 026, quienes consideran que también debe cumplirse el compromiso de devolver parte del agua utilizada en Nuevo León.
El convenio de 1996 contempló 12 acuerdos relacionados con el aprovechamiento de la cuenca del río San Juan, entre ellos la construcción del emisor, la presa Las Blancas, la operación de los acueductos El Cuchillo-Monterrey y las reglas para los trasvases.
Antecedentes de suspensiones y negociaciones
La disputa por el agua entre Nuevo León y Tamaulipas no es nueva. Uno de los episodios más importantes ocurrió en 2022, cuando, después de negociaciones entre autoridades federales y ambos estados, se acordó transferir 200 millones de metros cúbicos de El Cuchillo a la Marte R. Gómez.
La CONAGUA anunció que la operación comenzaría el 27 de noviembre de ese año, luego de que el Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas aprobara el volumen durante su sesión número 1570.
El organismo federal explicó entonces que el envío permitiría mantener el abastecimiento de agua potable para la zona metropolitana de Monterrey y, al mismo tiempo, apoyar las necesidades agrícolas del Distrito de Riego 026.
Sin embargo, para el ciclo agrícola 2023-2024, la CONAGUA determinó que no habría trasvase debido a las condiciones de sequía y los bajos almacenamientos, por lo que los productores tuvieron que ajustar sus expectativas de disponibilidad de agua.
En 2025 tampoco se concretó la transferencia, en medio de una recuperación de las reservas de agua y de las condiciones de abastecimiento de Nuevo León.
Estos antecedentes explican por qué la reunión de este martes genera tanta expectativa entre los agricultores tamaulipecos, pues el cumplimiento de los criterios establecidos en 1996 vuelve a estar bajo revisión.
Tres escenarios sobre la mesa
Con la reunión del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas programada para el martes 3 de noviembre, existen tres escenarios que mantienen atentos a los usuarios agrícolas del norte de Tamaulipas.
El primero es que se autorice el trasvase, luego de validar que se cumplen las condiciones de almacenamiento y operación establecidas en el acuerdo de 1996.
El segundo es que la autoridad federal determine que no existen condiciones suficientes para realizarlo, como ocurrió en ciclos anteriores, privilegiando la disponibilidad y seguridad hídrica de los embalses.
El tercero es que la negociación y el análisis técnico se prolonguen, por lo que la determinación sobre el envío de agua tenga que posponerse hasta contar con información y acuerdos adicionales.
Pero lo que si está confirmado hasta ahora es que el tema será abordado formalmente este martes y que los productores esperan que la próxima semana finalmente se conozca una resolución.
Para el Distrito de Riego 026, la decisión no solamente representa una discusión sobre volúmenes almacenados, sino también sobre el cumplimiento de compromisos históricos y la disponibilidad de agua para sostener la actividad agrícola en el norte de Tamaulipas.
Así, después de tres décadas de haberse firmado el acuerdo que regula el aprovechamiento del río San Juan, la reunión del próximo martes volverá a colocar frente a frente las necesidades hidráulicas de Nuevo León y los derechos de los usuarios agrícolas tamaulipecos.




