Polvo del Camino/Max Ávila
Morena deberá pagar los errores cometidos por algunos de sus militantes, eso-que-ni-que.
Sucederá en las elecciones del próximo año. Entonces sabremos el grado de afectación al
partido oficial. Por lo pronto Doña Claudia carga con la responsabilidad de ir cubriendo las fallas
de sus compañeros. En este sentido el desgaste físico, emocional y hasta ideológico es
evidente. Como sabéis, ahora mismo recorre la república cual campaña a favor de la 4T, que en
realidad lo es a la permanencia en el poder de la generación que encabeza.
Menuda tarea de la Jefa, pero la asume con la responsabilidad que implica convertirse en la
esperanza de lo iniciado por AMLO, pero no solo eso, dada la obligación de formar cuadros
capacitados para asegurar el futuro haciendo factible el proyecto de la nueva nación y por
consecuencia la revolución de las conciencias que, de lograrlo, proyectaría a México a niveles
de perfección in-creí-bles. No será fácil en los cuatro años que restan y menos cuando la vieja
izquierda presiona para evitar el cambio. ¡Qué contradicción!.
De la forma que se quiera ver, existe confrontación. Todo lo que hemos sabido respecto de
personajes relacionados con el supremo gobierno, apenas es parte de un todo que aún se
revuelve en el mar de intereses y confusiones. En este caso Doña Claudia ha de tomar
decisiones que limpien el camino rumbo a la buscada república. Imposible avanzar si existe
tolerancia, sea dejando pasar lo que significa obstaculizar la realización del sueño. Aquellos(as)
que han dañado la imagen de Morena y su régimen deben ser expulsados de forma tal que no
deje dudas. No se trata de un juego sexenal más, sino de fortalecer lo construido para avanzar
con mayor firmeza.
Es tiempo de sacudir para dejar constancia de que la mayoría mexica ha madurado lo
suficiente como para tomar en serio el porvenir. Ir desde lo más simple a lo complejo en la
lucha contra la corrupción y el amiguismo. Proteger a los saqueadores del patrimonio de todos
retarda los objetivos de bienestar y justicia social. Ya no es posible que los recursos públicos
vayan a dar a los bolsillos de unos cuantos cuando la necesidad es crítica. Los ladrones deben
pagar sus culpas, enviarlos a la cárcel es lo menos que podría hacer un régimen cuyo
compromiso solo es con el pueblo. Hasta ha de creer.
Desde luego hay que entender el papel de la Señora Presidenta. Ni como negar que estos dos
años tienen la marca del pasado reciente. Es una relación moral lógica y entendible. Aceptemos
que AMLO sigue siendo ejemplo avalado por muchos años de lucha que nada ni nadie puede
borrar de un plumazo lo que representa en la nueva historia del país. Aquí lo criticable es que
algunos(as) aprovechen su cercanía cayendo en sospecha delincuencial que los opositores
bien utilizan para pegarle a la 4T. Existen nombres y apellidos que van y vienen por el callejón
de la inmundicia. Esos son los que hay que mostrar, enjuiciar y condenar sin importar la
amistad con AMLO. Seguro que el ex Presidente será el primero en aplaudir decisiones de este
tipo guardando para su intimidad el sentimiento que le puedan causar. Es el interés patrio y no
el de quienes roban con salvoconducto de impunidad. Eso debiera terminar por el bien de
todos.
De manera que Doña Claudia tiene que marcar distancia no cual signo de egolatría, por el
contrario, de respeto hacia quien de alguna manera forjó su carácter combativo en el activismo
por las mejores causas. Los amigos(as) de AMLO debieron entender aquello de que su retiro
sería permanente, sea no participar más mucho menos ser referente de influyentismo. En todo
caso que cada quien responda por sus excesos lo que por supuesto incluye a sus hijos y en
especial a quien lleva su nombre envuelto últimamente en escándalos que nada abonan al
prestigio familiar.
El columnista supone que Doña Claudia inició discretamente el deslinde. Esta gira nacional trae
signos de que llegó el tiempo de actuar como exigen las circunstancias y la relación
internacional. México será más soberano e independiente si son respetadas las instituciones.
Esto da valor agregado frente a la insolencia gringa, por ejemplo. Pero también es útil para que
los adversarios de la 4T sepan que para volver a Palacio Nacional hace falta algo más que
campañas ensuciadas por el fango de la corrupción. ¡Ah, bruto!.
SUCEDE QUE
Ora resulta que quienes conocieron y convivieron con Sergio Carmona, llamado “el rey del
huachicol”, nunca supieron a lo que se dedicaba, pero ya se los recordarán…Por otra parte,
raro que el contingente de Matamoros que asistió al evento informativo en Ciudad Victoria en
lugar de la foto de Doña Claudia portara la de Rigo Tovar. ¿Pos cuál es la relación?.
Y hasta la próxima.





