Por Jesús Berlanga
Expreso-La Razón
Altamira.- No son empresarios ni influencers. Son campesinos de corazón y orgullo de Tamaulipas.
Doroteo y José Luis Torres Rodríguez, del poblado Cuauhtémoc, en el municipio de Altamira, se han convertido en ejemplo de producción local, esfuerzo familiar y amor por la tierra. Su sembradío de cempasúchil y mano de león conquistó las redes sociales y atrae a miles de visitantes.
En “Mi Ranchito”, ubicado en el kilómetro 54 de la carretera Altamira-Estación Manuel, los hermanos producen todo el año, pero es en esta temporada cuando su trabajo florece y se vuelve viral.
Doroteo, de 65 años, el mayor de los dos, siembra durante todo el año cilantro, calabaza, tomatillo, repollo, nopales y bombó u okra. Es el hombre que nunca deja de trabajar la tierra.
Su hermano menor, José Luis, de 59 años, se especializa en lo más esperado del año: a finales de julio siembra, en los días precisos, el cempasúchil y la mano de león, flores emblemáticas del tradicional Día de Muertos.
Hoy el sembradío es viral. Miles de visitantes llegan desde Veracruz, Nuevo León, la frontera y distintos puntos de Tamaulipas para tomarse la foto entre las flores y llevarse a casa un pedacito de esta tradición.
Lo hacen con honestidad y precio justo: el ramo de cuatro o cinco flores grandes de mano de león cuesta 50 pesos, igual que el de cempasúchil.
Lo que más enamora a los visitantes, dicen ellos mismos, es que la flor es recién cortada. Los hermanos dejan que el público elija sus flores y ahí mismo se las cortan y se las venden, frescas, directas del surco a la ofrenda.
Los hermanos Torres Rodríguez son prueba de que, cuando se trabaja con el corazón, se logran muchas cosas





