Por Cynthia Gallardo
La Razón
El amor y los recuerdos de su madre mantienen viva una tradición que Emilia Medellín Jaime ha conservado durante ocho décadas: visitar cada Día de Muertos la tumba de Felicitas Jaime de Medellín, quien falleció en febrero de 1946, cuando tenía apenas 27 años.
Como cada año, Emilia acudió al cementerio municipal de la avenida Hidalgo de Tampico para recordar a su madre, a quien describe como una mujer trabajadora y dedicada, apasionada por la confección y el corte de vestidos.
“Ella estudiaba corte, le gustaba mucho la confección, el corte para hacer vestidos y yo le acompañaba siempre… Desde que murió ella hemos venido a visitarla”
Acompañada de su hija, Emilia Juárez Medellín, recordó que las visitas al camposanto también se realizan en otras fechas especiales, como el Día de las Madres y el Día de los Difuntos.
“Todos venimos de vez en cuando, el Día de las Madres, el Día de los Difuntos… Nací en el estado de Veracruz, vivo en Ciudad Madero, Tamaulipas, en Sor Juana Inés de la Cruz”
Durante su recorrido por el cementerio, expresó su tristeza al encontrar poca afluencia de visitantes, pues consideró que estas fechas deberían reunir a más familias para honrar la memoria de quienes ya fallecieron.
“Está muy solito ahorita. Hoy debería estar lleno de visitantes”
Emilia recordó que su madre dejó tres hijos, aunque el menor también falleció. Actualmente, ella y su hermano Ramón, el mayor, mantienen viva la tradición familiar de visitar la tumba de Felicitas, como una manera de preservar su memoria y el amor que permanece a pesar del paso de los años.





