Por Raúl López García
La Razón
Mil nombramientos no han sido suficientes para cubrir los huecos de personal que arrastra el sistema educativo de Tamaulipas. Mientras el SNTE reporta que ya se han entregado más de mil, las escuelas siguen requiriendo maestros, directivos, intendentes y personal de apoyo, sin que hasta ahora se conozca públicamente cuántos trabajadores hacen falta en todo el estado.
Arnulfo Rodríguez Treviño, secretario general de la Sección 30 del SNTE, reconoció que el problema sigue abierto y que el proceso de asignación de personal no terminará con el arranque del ciclo escolar.
“Ya entregamos, yo creo que más de mil, mil nombramientos, pero todavía falta mucho que entregar”, admitió.
El movimiento de personal es particularmente visible en la frontera. En Nuevo Laredo, aseguró, ya fueron enviados más de 200 trabajadores y la cifra se acerca a 300, entre maestros, directivos, intendentes y personal de apoyo. Reynosa también se encuentra entre los municipios que están recibiendo trabajadores.
Pero el rezago no sólo está en las aulas. Más de 150 trabajadores que ya desempeñaban funciones directivas recibirán ahora el nombramiento que formaliza su cargo, después de años de ejercer esas responsabilidades sin contar con la clave correspondiente.
“Eran directivos y no tienen la clave”, explicó Rodríguez Treviño al referirse a estos casos, algunos de los cuales, dijo, se arrastran desde 2013.
El dato revela que parte del problema no es nuevo. Hay trabajadores que durante años han desempeñado responsabilidades superiores a las que formalmente tenían reconocidas, mientras las autoridades han ido regularizando los casos conforme se dispone de recursos.
Y aunque ya se han distribuido más de mil nombramientos, el sindicato no tiene una cifra del personal que todavía falta. Al ser cuestionado sobre cuántos trabajadores hacen falta en las escuelas de Tamaulipas, Rodríguez Treviño respondió: “Ese dato lo tiene la Secretaría”.
El dirigente sindical sostuvo que las necesidades se renuevan constantemente debido a las jubilaciones y renuncias.
“Aquí en educación no hay fecha límite, sino todos los días se hace necesidad”, señaló.
A esa presión se suma el movimiento de trabajadores que ya comenzó durante el ciclo escolar. Rodríguez Treviño aseguró que el sindicato mantiene recorridos y gestiones para identificar dónde hacen falta directores, jefes de sector, intendentes y maestros.





