Skip to content

jueves 15 de octubre 2026

  • Tampico
  • Altamira
  • Madero
  • Tamaulipas
  • Veracruz
  • México
  • Mundo
  • Deportes
  • Hellou!
  • Opinión
  • Seguridad
  • Trending
Menu
  • Tampico
  • Altamira
  • Madero
  • Tamaulipas
  • Veracruz
  • México
  • Mundo
  • Deportes
  • Hellou!
  • Opinión
  • Seguridad
  • Trending

Crisis hídrica en Jalisco, los errores del pasado

  • octubre 15, 2026
  • 6:41 am

Asunto Crítico/Luis Alberto Rodríguez Juárez

La naturaleza no espera a los tiempos políticos.
Tampoco a los cálculos, los arreglos o las presiones
sociales, sobre todo si estas tienen otras
motivaciones.
Sencillamente, la naturaleza reclama.
Y cuando la naturaleza tiene que ver con su
aprovechamiento, para lograr equilibrio entre su
preservación y la adecuada utilización de sus
recursos, la política debe supeditarse a ello.
Pero no, la política y las presiones sociales -muchas
veces usadas políticamente, terminan por perjudicar
todo.
El comentario viene al caso por lo que ocurre en el
área metropolitana de Guadalajara, porque hace 15
años tuve oportunidad de participar en la
comunicación de la problemática alrededor de una
discusión y debate sobre la presa El Zapotillo, en la
zona de Los Altos de Jalisco.
Esa obra implicaba elevar la cortina de 80 a 105
metros para garantizar suficiente agua, pero no sólo
para la zona conurbada de Guadalajara, sino para
León, Guanajuato.
Pero no sólo significaba trabajar sobre la presa El
Zapotillo, sino articularla con un sistema integral
hídrico que alimentara el Río Verde, afluente
importante de la cuenca Lerma-Santiago que termina

por desembocar en el Lago de Chapala, el principal
abastecedor (casi 70 por ciento) del agua para
Guadalajara.
Doble vía de abasto para la capital de Jalisco, ese era
el propósito.
Llevar el agua a León no sólo permitiría dar agua a
esa ciudad guanajuatense, sino que las descargas
usadas en la zona industrial -ya tratada- sería dirigida
hacia el Río Verde, con lo cual se crearía creando un
ciclo virtuoso teniendo como eje el sentido de cuenca,
es decir, aprovechar a la naturaleza.
Pero el tema se politizó: sectores de alta influencia de
Jalisco se opusieron, al sostener que el agua era
propiedad de su estado y no tenía por qué llevarse a
Guanajuato; los de este estado ejercieron presiones, y
comprometieron 100 millones de pesos para crear la
infraestructura de administración y conducción del
agua si la cortina de la presa fuera de 105 metros.
Y un pero más: creció un movimiento opositor en el
poblado Tenampulco, donde está la presa, porque
aumentar el nivel de la cortina provocaría la
inundación de esa población deshabitada en su
mayoría porque los propietarios o familiares migraron
a Estados Unidos. Hubo negociaciones, relocalización
de pobladores e incluso el traslado, piedra por piedra,
de la iglesia.
Pero la oposición siguió. Y al final, el fallecido
gobernador Aristóteles Sandoval lanzó un rotundo
rechazo a que se elevara la cortina.
La inversión de Guanajuato no se hizo ante la decisión
de no elevar la cortina.

El proyecto del Río Verde, que implicaba construir
represas y otras obras, fue sufriendo modificaciones y
disminución de presupuestos.
La obra de la Presa El Zapotillo quedó paralizada
varios años. Al final fue retomada por el gobierno de
Andrés Manuel López Obrador, pero sobre la base de
una cortina de 80 metros.
Lo ocurrido en la presa no es el único elemento que
explica la grave crisis del agua en Guadalajara. Se
dejó de invertir en mantenimiento o nuevas obras
hídricas por erróneas decisiones técnicas, falta de
presupuestos o insuficiente captación de recursos por
el cobro del servicio.
Las previsiones eran claras hace 15 años: el área
metropolitana estaba creciendo a pasos acelerados en
términos de población y demanda por usos
residenciales e industriales.
El agua puerca que llega a la gente hoy es
consecuencia de una serie de acciones y decisiones
del pasado.
La expresión de “cuando veas las barbas del vecino
mojar, pon las tuyas a remojar” aplica como nunca en
Tamaulipas. La zona conurbada
Tampico/Madero/Altamira ya vivió una grave situación;
Ciudad Victoria opera sólo con una planta de
tratamiento y deficiencias serias de operación y
envejecimiento de infraestructura que explican en
parte la mala calidad del agua y los tandeos. La
frontera carece de fuentes suficientes de agua.
Las decisiones basadas en cálculos de impacto
político o acomodo de intereses siempre tienen
costos. Basta ver lo que hoy pasa en Guadalajara.

Facebook
Twitter
WhatsApp

DESTACADAS

Ahí viene Garza Barrios

La insobornable levedad del señor reloj

El diésel de Putin: la dudosa apuesta de Trump

Crisis hídrica en Jalisco, los errores del pasado

Asalto a la democracia

Bajo reserva

Ahí viene Garza Barrios

La insobornable levedad del señor reloj

El diésel de Putin: la dudosa apuesta de Trump

Crisis hídrica en Jalisco, los errores del pasado

Asalto a la democracia

Bajo reserva

Grupo Editorial Expreso – La Razón

Prohibida la copia total y/o parcial del contenido de este sitio web.

Twitter Facebook-f Youtube Instagram Link

SECCIONES

  • Victoria
  • Sur
  • Frontera
  • Mante
  • Veracruz
  • Texas

.

  • Seguridad
  • Deportes
  • México
  • Mundo
  • Opinión
  • Espectáculos
  • ¡No te lo pierdas!

Todos los derechos reservados.

Este sitio web funciona con WordPress . Diseño: Jorge Castillo