Por Perla Reséndez
Expreso – La Razón
Detrás de cada cifra de feminicidio hay una historia que comenzó mucho antes de que una carpeta de investigación registrara un asesinato.
En Tamaulipas, 139 mujeres han sido víctimas de feminicidio entre 2020 y agosto de 2026, de acuerdo con las cifras proporcionadas para este análisis, mientras municipios como Reynosa y otros de la zona sur concentran casos que han vuelto a colocar la violencia contra las mujeres en el centro de la discusión pública.
En algunos casos, las agresiones ocurrieron dentro de sus propios hogares y fueron cometidas por personas cercanas. En otros, las víctimas fueron atacadas en circunstancias que todavía son investigadas por las autoridades.
LA CITA QUE SE CONVIRTIÓ EN UNA TRAMPA FEMINICIDA
La noche del 28 de septiembre, Imelda se preparaba para descansar en su domicilio de Ciudad Madero, sin saber que esa sería la última noche de su vida.
Tenía 54 años y trabajaba como promotora de ventas. Su hijo Jonathan, de 27 años, había regresado recientemente a la ciudad después de trabajar en otro estado.
El joven se encontraba en otra habitación de la vivienda, en la colonia Miguel Hidalgo, donde había pactado un encuentro mediante una aplicación de citas.
Lo que ocurrió después forma parte de una investigación que todavía busca esclarecer la secuencia de los hechos. De acuerdo con la declaración inicial del joven, al domicilio llegó un hombre con quien había establecido contacto y posteriormente una segunda persona. Ambos presuntamente lo golpearon y le inyectaron una sustancia que lo dejó inconsciente.
Antes de perder el conocimiento, aseguró haber escuchado los gritos de auxilio de su madre. Cuando recuperó el sentido, encontró a Imelda sin vida.
La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas abrió una investigación y el caso quedó en manos de la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes y Mujeres por Razones de Género (FENNAM).
La autoridad mantiene abierta la investigación para establecer qué ocurrió y determinar responsabilidades. La versión proporcionada por el hijo también es analizada por los investigadores.
El asesinato de Imelda ocurrió después del corte estadístico que ubica a Tamaulipas entre las entidades con mayor número de víctimas de feminicidio en el país. Y pocos días después, otro caso volvió a sacudir al sur del estado.
UNA DISCUSIÓN FAMILIAR TERMINÓ EN MUERTE
En la madrugada del 1 de octubre, Bruna Patricia, de 58 años, se encontraba en su domicilio de la colonia Melchor Ocampo, en Tampico. Una discusión con su hijo Gabriel Eduardo, de 28 años, terminó en una agresión con un cuchillo.
De acuerdo con las primeras investigaciones, la mujer le había pedido que dejara de consumir alcohol cuando el joven presuntamente tomó un cuchillo de cocina y la atacó por la espalda.
Bruna murió a consecuencia de las heridas; el presunto agresor salió del domicilio y regresó alrededor de media hora después, cuando fue detenido por policías que acudieron al lugar.
La Fiscalía mantiene el caso bajo investigación y determinará la responsabilidad penal correspondiente.
Dos historias distintas, dos escenarios diferentes y dos mujeres que terminaron asesinadas; ambos hechos ocurrieron después del periodo que abarcan las estadísticas oficiales más recientes disponibles.
Por ello, no forman parte de las 29 víctimas registradas oficialmente hasta agosto, pero muestran que la violencia feminicida continuó durante septiembre y los primeros días de octubre.
TAMAULIPAS, ENTRE LOS ESTADOS CON MÁS VÍCTIMAS
Los números permiten dimensionar un problema que no comenzó este año.
Entre 2020 y agosto de 2026, Tamaulipas acumuló 139 víctimas de feminicidio, de acuerdo con el registro estadístico del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública que se nutre de las carpetas de investigación de la Fiscalía.
La cifra coloca al estado en el tercer lugar nacional por número de víctimas durante enero-agosto de 2026, con 29 mujeres asesinadas bajo la clasificación de feminicidio.
La tasa estatal fue de 1.52 víctimas por cada 100 mil mujeres, más del doble del promedio nacional, ubicado en 0.64. La dimensión del problema también se refleja en los municipios.
REYNOSA CONCENTRA 13 VÍCTIMAS
Reynosa aparece como uno de los principales focos de violencia feminicida, hasta agosto acumuló 13 víctimas, con una tasa de 3.1 por cada 100 mil mujeres, superior a la tasa estatal y muy por encima del promedio nacional.
Con ese número, el municipio fronterizo se ubicó en el segundo lugar nacional, empatado con Mazatlán, mientras Culiacán registró 38 víctimas. Las cifras no significan que todos los municipios enfrenten el problema de la misma manera, pero sí muestran una concentración territorial de los casos.
En Tamaulipas, además de Reynosa, la zona sur ha acumulado durante los últimos meses varios expedientes de alto impacto que han provocado movilizaciones, reclamos de justicia y llamados de organizaciones feministas.
KARLA: DOS AÑOS DE ESPERA POR JUSTICIA
En Altamira, la historia de Karla Dorismar Roses todavía permanece en la memoria de su familia, tenía 14 años cuando fue asesinada en septiembre de 2024.
La adolescente había sido reportada como desaparecida y posteriormente fue localizada sin vida en una brecha de la zona de Jardines de Arboledas y La Pedrera.
La investigación llevó a la detención de su entonces expareja, Xabiany Jesús “N”, quien fue vinculado a proceso por feminicidio.
Casi dos años después del crimen, el pasado 19 de septiembre de 2026, un Tribunal de Enjuiciamiento emitió un fallo condenatorio contra el acusado, la determinación de la pena quedó pendiente para una audiencia posterior.
Para la familia, el fallo significó el cierre de una parte del largo proceso que comenzó con la desaparición de la adolescente, pero también dejó expuesto otro componente de la violencia feminicida: el tiempo que transcurre entre el asesinato de una mujer y la resolución judicial de un caso.
DAFNE E IVONNE: DOS CASOS QUE ENCENDIERON LAS PROTESTAS
En Ciudad Madero, el feminicidio de Dafne Zapata Quintos, una adolescente de 13 años, provocó indignación y movilizaciones. La menor murió durante un campamento de verano en la Academia Militarizada Doenitz.
La Fiscalía Especializada inició una investigación y posteriormente fueron vinculados a proceso tres personas relacionadas con la institución: Jorge Luis “P”, director del campamento; Estrellita “M”, asistente del director, y Danna Yanina “N”, cadete de la academia.
La investigación continúa para establecer las circunstancias en que ocurrió la muerte de la adolescente y la posible responsabilidad de quienes se encontraban en el lugar.
Semanas después, el 19 de agosto, otra mujer murió en la colonia Tamaulipas, en Tampico. Ivonne fue localizada sin vida y la Fiscalía detuvo a Luis “M”, quien posteriormente fue vinculado a proceso por feminicidio.
De acuerdo con la Fiscalía, en la investigación se establecieron antecedentes de violencia no denunciados contra la víctima. El juez impuso prisión preventiva justificada y fijó cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.
El caso provocó nuevamente la reacción de colectivos feministas de la zona sur. El colectivo Mujer Manglar ha señalado la necesidad de fortalecer las investigaciones y los mecanismos de protección para evitar que las agresiones contra mujeres escalen hasta convertirse en asesinatos.
SIETE AÑOS Y 139 VÍCTIMAS
La estadística muestra que los feminicidios no son un fenómeno reciente en Tamaulipas. En los últimos siete años el estado acumula 139 víctimas. En 2020 se registraron 11 casos, que bajaron a 5 en 2021. A partir de 2022 la cifra repuntó a 19 y se mantuvo en 18 en 2023. El ascenso se acentuó en 2024 con 27 víctimas, subió a 30 en 2025 y ya suma 29 solo entre enero y agosto de 2026.
El número más bajo del periodo se registró en 2021, con cinco víctimas. A partir de entonces, la cifra volvió a crecer: 19 casos en 2022, 18 en 2023, 27 en 2024 y 30 durante 2025. En apenas ocho meses de 2026 ya se habían contabilizado 29 víctimas.
Y después del cierre estadístico de agosto ocurrieron los casos de Imelda y Bruna Patricia en Ciudad Madero y Tampico, respectivamente.
Por eso, aunque ambos deben mantenerse separados del corte oficial, forman parte de la realidad que enfrentan actualmente las mujeres en Tamaulipas.





